Por Francisco Nutti
@FranNutti

Las reaperturas decretadas en Capital Federal y provincia de Buenos Aires tras superar la segunda ola de contagios de coronavirus hicieron caer las ventas en las verdulerías de barrio. Así lo afirmaron a "Crónica" dos comerciantes, quienes manifestaron que "al volver a la normalidad y reactivarse la economía, se come más afuera y no se cocina tanto en casa"

Desde hace cuatro años, Carolina es la dueña y encargada de "verdulería Palermo", ubicada sobre Avenida Santa Fe al 5036. Junto a su familia, se dedica diez horas por día a la comercialización de frutas y verduras, por lo que es un terreno que conoce demasiado bien. 

"Está habiendo menos consumo de frutas y verduras porque la gente volvió a la normalidad", expresó a este medio la mujer, en referencia a que ya no se cocina como antes, cuando la cuarentena era estricta y no existían alternativas para almorzar o cenar más allá del delivery.

En tanto María, responsable de una verdulería de Lanús centro, coincidió con su colega en que bajaron las ventas y sostuvo: "Es lógico que no venga tanta gente como en el 2020 porque ahora se juntan a comer una pizza con amigos como si nada. Aunque también están los que volvieron al trabajo presencial, que pican algo en el barrio donde laburan. Es todo un combo".

Los comerciantes confían en repuntar las ventas cuando llegue la primavera.

De acuerdo a su testimonio, "los clientes entran, piden una planta de lechuga, un tomate y se van", destacó, para luego aclarar que "estamos lejos de las épocas en las que se venía a la verdulería y se llevaban varias bolsas con manzanas y cítricos de todos los colores".

"No creo que tenga que ver por una cuestión económica, al contrario, comprar acá te sale barato y salir a comer a un restaurante está caro. Lo que sí pienso es que la sociedad tenía muchas ganas de juntarse con afectos cercanos y pedir cualquier cosa, por más que el bolsillo duela", expresó. Asimismo, reconoció que para los próximos meses tiene esperanza de que las ventas repunten. "Cuando se acerca el veranito siempre suben", precisó. 

De acuerdo a lo relevado, en este momento es la época de los cítricos (la mandarina, la naranja y el pomelo). Pero empieza a dispararse el precio de la manzana ($180 el kilo) y de la frutilla. la planta de lechuga está a $30, el limón $80 y el tomate $100. 

Dos atados de espinaca o acelga rondan los $100. Dos cabezas de brócoli oscilan en los $100 y por esa suma también se pueden conseguir dos choclos de tamaño grande. ¿Lo más caro? La berenjena o el zapallito, que cotizan entre los $160 y los $180 el kilo. En cuanto a los huevos, el maple de blancos está a $250 y el de colorados a $280.

Algunos de los precios que se exhiben en las veredas.

"Los precios en frutas y las verduras no varían mucho al año pasado.Tratamos de mantener los mismos precios y amortizar de otra manera la suba de luz o alquileres", aseguró Carolina. "Lo que más llevan es papa, tomate, zanahoria, banana, mandarina, manzana y naranja", agregó.

¿Por qué aumenta la manzana?

"El precio de la manzana varía por estación. La de exportación que trabajamos nosotros se cultiva una vez sola por año en febrero. Cuanto más demanda hay, menos manzana queda, entonces el precio va subiendo, ese es el motivo de su aumento", cerró la comerciante.