Los inquilinos sufren: el costo de la vivienda registró una inflación mayor al promedio
Comprar o alquilar sigue siendo un desafío para muchas familias.
En los primeros nueve meses del año, el costo de la vivienda en la ciudad de Buenos Aires acumuló un incremento del 133,4%, mientras que en términos interanuales -es decir, en comparación con septiembre de 2023-, la suba fue del 221,1%, en ambos casos porcentajes superiores a los índices generales de inflación.
Así se desprende de un informe del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), denominado IV Monitor de la Vivienda en la Ciudad de Buenos Aires. "Tras la derogación de la Ley de Alquileres, la oferta de propiedades en alquiler aumentó inicialmente un 14%, pero luego cayó cerca de un 8% en julio, estabilizándose en torno a las 20.000 unidades en los últimos meses", indicó el sondeo.
En cuanto a los precios, el valor del metro cuadrado para alquilar registró una caída del 2,3% en el último informe, aunque el acumulado del semestre muestra un aumento del 22,5%.
En contraste, el valor del metro cuadrado para la venta experimentó en agosto una leve disminución del 0,8% tras varios meses de suba.
"La situación sigue siendo crítica para quienes alquilan: en septiembre, se necesitaron 2,88 salarios mínimos para cubrir el alquiler de un departamento de dos ambientes, sin contar expensas", señaló el informe.
Se observa una oferta estable en la distribución de propiedades según la cantidad de ambientes en la ciudad. A diferencia del mercado de compraventa, en los alquileres predominan las unidades de dos ambientes, que representan casi el 40% de la oferta.
Junto con los monoambientes, suman más del 70% de la oferta en la mitad de los barrios de la ciudad. Por el contrario, en los barrios de Villa Lugano y Villa Soldati, las propiedades de tres ambientes representan más del 50% de la oferta.
Por su parte, el mercado de Airbnb mostró en septiembre el tercer mes con mayor ocupación del año, pero el valor promedio de las tarifas cayó el 5,5% respecto de agosto, después del pico de la temporada de invierno.
Además, la brecha entre las ganancias de un alquiler en Airbnb y uno permanente se redujo a la mitad en comparación con julio.

