Con el surgimiento de la variante Ómicron de Covid-19, científicos intentan delinear las características de los cuadros sintomatológicos con la mayor exactitud posible, y establecer diferencias entre las diferentes cepas del virus.

La SARS-CoV-2 es una mutación de coronavirus proveniente de Sudáfrica que se caracteriza por su mayor tasa de transmisión y síntomas comparativamente más leves al de otras variantes, como irritación en la garganta, fatiga o dolor de cabeza, entre otros.

De todas las señales corporales que provoca, el dolor lumbar fue incluído por la aplicación británica ZOE Covid Study como uno de los nuevos síntomas de la variante Ómicron que posee la capacidad de perdurar luego de haberse superado la enfermedad.

El hallazgo se dió en diciembre, tras la aparición de la cepa en su país de origen, Sudáfrica: "Lo que es peor es que este síntoma persiste incluso después de que una persona haya dado negativo", explicaron desde la aplicación.

El dolor lumbar es el síntoma que puede persistir hasta después de haber dado negativo de Covid-19. (Archivo/Télam)

.Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió también sobre esta posibilidad: "Se espera que las personas que han sido infectadas con Ómicron y se recuperan también corren el riesgo de desarrollar las llamadas condiciones prolongadas de Covid", manifestaron.

Además, la institución internacional instó a no tratarla como un “resfriado común” porque “algunas personas ya han muerto como resultado de eso", remarcaron.

Los síntomas de la cepa Ómicron más comunes

Según los datos del mencionado sitio británico, la secreción nasal es el signo de contagio más frecuente por la variante Ómicron de coronavirus con 73%, seguido de dolor de cabeza (68%), fatiga (64%) y estornudos (60%). 

Cabe destacar que, a diferencia de la cepa Delta de Covid-19, es menos común que las personas infectadas con Ómicron experimenten pérdida del olfato y el gusto.