Por Francisco Nutti
@franNutti

Comprar ropa en los shoppings se ha vuelto una odisea para los argentinos de clase media en tiempos de inflación. Ante eso, el empresario textil y referente de los outlets, Camilo Alan, confirmó a Crónica que la diferencia de precios que existe entre la mayoría de los locales barriales y los centros comerciales es muy amplia, y explicó los motivos por los cuales esto ocurre. "Lo que se paga es la marca", señaló.

Para profundizar con su respuesta, el también presidente la Asociación de Amigos de Palermo Viejo aseguró que una misma prenda de igual calidad pero con una insignia puede llegar a costar hasta dos o tres veces más que otra que no la tiene. "La tela es la misma", sostuvo. 

"Una campera que no tiene marca pero de la misma calidad acá cuesta $13.000 contra $40.000 que vale en un shopping. En ese lugar un jean ronda en los $18.000 y nosotros los vendemos a $7.000, lo mismo una remera que ellos venden a $5.000 y en los outlets la ofrecemos a $2.000", dijo el comerciante.

Mientras tanto, se conoció que "prendas de vestir y calzado" fue la actividad más costosa para realizar el mes pasado, ya que con casi un 10% de aumento resultó el rubro que más se incrementó.

 

Consultado sobre su situación actual, Alan afirmó estar "mucho mejor que antes" y remarcó que "en la época que gobernó Mauricio Macri cerramos 25 mil pymes ya que la gente se iba a comprar al exterior. Después vino la pandemia, tuvimos grandes problemas y muchos quedaron en el camino. Los que pudimos resistir estamos tratando de volver a salir. Yo tengo 78 años y sigo trabajando".

"Lo que hay que hacer es tratar de que a los pequeños pymes que somos los que generamos empleo no nos sigan apretando. Nos tienen que dejar crecer, porque hoy está muy barato para el turismo, la ropa que vendemos y la comida. En todas partes del mundo hay problemas de inflación", precisó. 

En lo que va del año, el rubro indumentaria acumula alzas de un 29% y en el cuarto mes superó en 15,4% la aceleración interanual (73,4 vs 58,0%). Subas que para los empresarios tienen explicación en los precios internacionales récord, la estacionalidad y a la recuperación tras las pérdidas de cinco años consecutivos.

Precios internacionales récord

Un reciente informe de la fundación Pro Tejer detalló que "la crisis de suministro a raíz de la pandemia y el desabastecimiento energético y de commodities agravado por la guerra Rusia Ucrania generaron un proceso inflacionario a nivel mundial" que presiona sobre los precios internacionales de las fibras.

De marzo 2020 a febrero 2022, el algodón aumentó en dólares un 108%, el poliéster un 45% y el nylon un 41%.

De marzo 2020 a febrero 2022, el algodón aumentó en dólares un 108%, el poliéster un 45% y el nylon un 41%, entre otros textiles, llevando así, los valores a nuevos récords históricos. "Tales subas presionan sobre los precios locales vía aumento de precios internacionales de insumos textiles", indicó la fundación.

Como se mencionó anteriormente, el sector “Prendas de vestir y calzado” fue el que lideró la inflación del mes de abril con un incremento del 9,9%, que sumado al 10,9% de marzo totalizó un 20,8% en el segundo bimestre del año. De esta forma, el incremento de los precios de la indumentaria aportó 1,1 punto porcentual al 6% del índice general del mes, según informó el ministerio de Economía.

En los últimos 12 meses, los precios de la ropa y el calzado crecieron un 73,4%. El único sector que igualó ese aumento interanual fue “Restaurantes y Hoteles”, una actividad que recuperó fuerte su actividad tras el impulso del Plan Previaje y los largos meses de restricciones por la pandemia. Sin tener en cuenta esas particularidades, la ropa aumentó en el mismo nivel que los servicios turísticos.

En los últimos 12 meses, los precios de la ropa y el calzado crecieron un 73,4%.

Por debajo del 9,9% de la indumentaria, los aumentos de abril desagregados por sector fueron Restaurantes y Hoteles (7,3%), Salud (6,4%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (5,9%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (5,5%), Transporte (5,3%), Recreación y cultura (5,2%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,6%), Educación (3,7%), Comunicación (3,7%) y Bebidas Alcohólicas y tabaco (3,3%).

Por las nubes

Los fuertes aumentos en los precios de la ropa han provocado grandes distorsiones en relación a otros productos y servicios de la economía, algo típico de las épocas de alta inflación.

Según un relevamiento de Crónica en distintos shoppings de la ciudad de Buenos Aires, unas zapatillas de marca se pueden conseguir a $20.000, pero otra gran cantidad de modelos se ofrecen en poco más de $40.000, valor que supera al salario mínimo, vital y móvil que en mayo de este año se ubicó en $38.940.

Por su parte, adquirir unos jeans en un centro comercial hoy puede costar más de $18.000, mientras que una remera estampada ronda entre los $6.000 y los $8.000. A su vez, el valor de una camisa de color clásico y formal "para un evento especial" ya supera los 34.000 si lo que se elige una línea "premium".

 

En ese marco de precios desmedidos y de inflación, el Gobierno lanzó en marzo de este 2022 un plan denominado “Acción Moda”, con la previsión de que unas 70 marcas de primera línea ofrezcan 15 prendas cada una a precios accesibles en 2.000 puntos de venta en todo el país. La iniciativa, sin mayores impactos, se coordinó entre la Secretaría de Industria y la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria (CIAI).

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