Qué es de la vida de Alejandro Iglesias, ex Gran Hermano: sus días en la casa, la salida del programa y el duro presente económico que atraviesa
Tras su paso por Gran Hermano en 2011, el joven volvió a los medios para contar su difícil situación económica que vive. También, criticó la nueva temporada del programa. Conocé todos los detalles de su presente, en la nota.
Alejandro Iglesias fue uno de los participantes que más marcó la historia de Gran Hermano Argentina debido a que, en pleno 2011 y con solo 26 años, se convirtió en el primer varón trans del reality y fue uno de los referentes más importantes de la lucha de la comunidad. Su dura historia de vida y discriminación, conmovió a muchos televidentes y al salir de la casa consiguió hacer su DNI masculino. Además, le realizaron las operaciones de cambio de sexo e inició una nueva vida que tampoco fue sencilla, ya que le costó mucho poder conseguir trabajo. Hace pocos días, el ex hermanito volvió a estar bajo la mirada de miles de personas porque mostró su descontento con los nuevos y polémicos jugadores del Gran Hermano 2022.
Sin dudas, la casa más popular del mundo ha cambiado el destino de decenas de personas que pasaron por el programa desde la primera emisión, en 2001. A lo largo de sus temporadas, el formato ha servido para sacar a la luz distintas problemáticas sociales relacionadas con la pobreza, las faltas de oportunidades y hasta la sexualidad. A pesar de la sobreexposición que da la televisión, son pocos los personajes que pudieron adecuarse a los medios: de hecho, la gran mayoría tomaron la decisión de alejarse de todo y emprendieron nuevas metas, pero con un perfil completamente más bajo.
Iglesias nació bajo el nombre de Silvia dentro de una familia de clase media-trabajadora de la localidad bonaerense de Avellaneda. Desde chico se dio cuenta de que no se sentía mujer y que quería ser hombre, pero la transición no fue para nada fácil. Sus seres queridos lo apoyaron en todo desde el primer momento y lo acompañaron en su cambio físico, sin embargo, gran parte de su vida estuvo marcada por la discriminación y la falta de oportunidades. De hecho, todas estas situaciones despertaron en él una gran depresión que lo llevó a querer quitarse la vida cuando tenía 21 años.
Su gran deseo era tener el DNI con su nueva identidad y hacer el cambio de sexo, pero la intervención quirúrgica costaba miles de pesos que no tenía. Con el paso de los años, pudo mejorar su relación consigo mismo y su estado de ánimo gracias a que el gimnasio cambio su apariencia física, aunque no desistía de la operación. En 2011, cansado de esperar a que sus condiciones económicas mejoren, tomó la decisión de probar suerte en Gran Hermano. Más allá de las cuestiones mencionadas, vio en el programa la posibilidad de probar cosas nuevas y de dejar su timidez de lado.
Tras anotarse en la convocatoria, poco a poco fue superando los castings y, finalmente, quedó seleccionado para ingresar a la casa más famosa de Argentina. En un primer momento, Iglesias no contó su historia de vida porque quería mostrarse como quien era y en el video de presentación comentó: "Quiero soltarme más y divertirme", y se definió como enamoradizo. Con el paso de las semanas, se fue abriendo e hizo grupo con Luz Ríos, quien fue la primera de los participantes en conocer a profundidad las vivencias que le tocaron superar al joven.
Si bien le costó adaptarse al grupo y a los hábitos de todos, pudo ir superando las pruebas semanales y las nominaciones. La relación no fue buena con todos, de hecho, con Emiliano Boscatto (quien quedó segundo en la temporada) protagonizaron una gran discusión sobre homosexualidad y disforia de género que terminó muy mal. También mantuvo enfrentamiento con Jonathan Kok y otros personajes más que no comprendían su historia. A pocas semanas de la final, fue eliminado por decisión de la audiencia.
La historia de Iglesias visibilizó aún más la dura vida de la comunidad tras y por eso fue la imagen de un avance social muy importante. Tras salir de la casa, pudo hacer su DNI masculino y consiguió la plata necesaria para pagar las 3 operaciones que conforman el cambio de sexo. Todo el proceso al que se sometió fue muy duro, ya que cada intervención lo dejaba en cama por un largo periodo, sentía grandes dolores y debía tomar hormonas masculinas diariamente. Con el paso del tiempo, su salud fue mejorando y pudo empezar su nuevo destino que tampoco fue sencillo.
A pesar de que la sociedad se fue deconstruyendo, durante muchos años siguió viviendo la discriminación en carne propia. De hecho, le costó mucho conseguir trabajo fijo. Luego de mucha búsqueda, empezó a desarrollarse en el área de Diversidad Sexual del Ministerio de Desarrollo Social. Si bien el aporte del empleo colaboró a tener un mejor pasar económico, la realidad es que no le alcanzaba a cubrir todas las necesidades, por eso hacía changas como reparto de Mercado Libre, delivery y otras cosas.
En medio de un viaje de trabajo con el tren sanitario por el norte de nuestro país, conoció a Luz Rodríguez, una jujeña que acompañaba a su hermano tras. Rápidamente, se enamoraron, ella se vino a vivir a Buenos Aires con él y, actualmente, están hace cuatro años juntos. Gracias a la contención que le dio la mujer, Iglesias pudo mejorar su relación consigo mismo y le dio la fuerza para seguir luchando por sus sueños.
Después de muchos años lejos de los medios de comunicación, volvió a aparecer para criticar el casting que se llevó a cabo en la nueva temporada de Gran Hermano. "Se tildan de homofóbicos con una impunidad, algunos en la casa. Ya sabemos todo lo que ha pasado en la Argentina con este tema. Historias como la mía que han generado cosas positivas en el afuera. De repente, te encontrás con dos pendejos, no tengo nada contra los chetos, pero se notaban que eran caprichosos, no les importa el otro, es indignante lo que pasó", aseguró el ex participante en una entrevista con Juan Etchegoyen.

