Qué es de la vida de los sobrevivientes de "La sociedad de la nieve"
La película, que muestra los detalles más dolorosos de la tragedia de los Andes, trajo a la memoria aquellos 16 jóvenes uruguayos que soportaron las tempestades más profundas de la naturaleza, pero que el destino separó para llevarlos a sitios completamente inesperados.
Hace pocos días, Netflix estrenó a nivel mundial "La sociedad de la nieve", una película estadounidense/ española que narra la conocida "Tragedia de los Andes", un importante accidente aéreo que se produjo en plena Cordillera de los Andes, en donde 29 uruguayos murieron y 16 sobrevivieron a las tempestades más difíciles del mundo.
Partiendo de las vivencias recopiladas en el libro homónimo de Pablo Vierci, el cual se publicó en 2008, la historia intenta que los espectadores puedan adentrarse en la terrible odisea que atravesó un grupo de compañeros de colegio de Montevideo, capital de Uruguay, que viajaba a Chile para jugar un partido de Rugby, pero sus sueños se vieron rotos por el choque con uno de los picos montañosos del Valle de las Lágrimas, frontera entre Argentina y Chile.
Tras el fuerte impacto, trece personas murieron. La misma noche del incidente, cuatro de los sobrevivientes vieron el fin por el frío extremo que caracteriza la zona. Los 28 pasajeros restantes se vieron obligados a soportar las condiciones más duras que incluían desde las temperaturas de 30 grados bajo cero, avalanchas de nieve, falta de comida, entre otras cuestiones. Desgraciadamente, a lo largo de los días, muchos de ellos fueron falleciendo por diversas cuestiones y solo 16 de ellos sobrevivieron.
Este film dirigido por J. A. Bayona, famoso por su trabajo en "El orfanato", "Lo imposible" y "Jurassic World: el reino caído", se convirtió en uno de los contenidos más vistos y aclamados dentro de la plataforma. Además, se posiciona como una de las favoritas para ganar el premio Óscar a "Mejor película extranjera" y otras importantes distinciones internacionales.
Fernando Parrado fue uno de los jóvenes que realizó la difícil expedición en búsqueda de ayuda en el lado chileno de la Cordillera de los Andes, tarea que lograron tras escalar y recorrer más de 30 kilómetros a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar durante 10 días. En su caso, tras la tragedia tuvo una vida muy compleja porque su familia se dividió por diferentes cuestiones. En cuanto a lo laboral, continuó trabajando en distintos negocios, cadenas de ferreterías y como productor de televisión.
Antonio "Tintín" Vizintín era estudiante de Derecho al momento del accidente, pero luego de lo que sucedido se dedicó a otras áreas. En lo laboral, fundó y lideró diferentes empresas, de distinto éxito, y también fue Presidente de la Unión de Rugby de Uruguay. Durante muchos años reunió al grupo de supervivientes en su casa cada semana para hablar de su experiencia en la montaña, por lo que también se dedica a dar charlas sobre su experiencia.
Roberto Canessa fue quien tomo el rol de médico del grupo y atendió a sus compañeros heridos durante los 72 días de odisea. En este sentido, terminó la carrera de medicina y se especializó en cardiología infantil, recibiendo, en dos ocasiones, el Premio Nacional de Medicina. Asimismo, se casó con su novia de toda la vida y tuvo tres hijos, el mayor lo llamó Hilario, nombre de la montaña donde chocaron con el avión.
Carlos Páez era uno de los jóvenes más conocidos del grupo, ya que su padre era uno de los artistas uruguayos más importantes de Uruguay. Al retornar a su hogar, se recibió de técnico agropecuario, de hecho, trabajó en el campo durante 10 años. Finalmente, se hizo publicista y dirigió una consultoría de comunicación. Actualmente, se dedica a dar charlas y conferencias sobre los Andes, aunque también debió atravesar momentos muy duros por las adicciones a las drogas.
Gustavo Zerbino es uno de los sobrevivientes más recordados porque fue él que se puso como meta el entregar a las familias un recuerdo de cada uno de los muertos del accidente. Luego de cumplir su tarea, fundó un laboratorio e incremento su trabajo de ayuda en las comunidades más necesitadas de su país.
Adolfo "Fito" Strauch otro de los uruguayos más recordados de la "Sociedad de la nieve" porque tomó el rol de líder y fue uno de los tres sobrevivientes que hizo la expedición al lado argentino de la Cordillera de los Andes, tarea que no se pudo concluir por las condiciones climáticas. Asimismo, inició la terrible tarea de cortar la carne para proveer alimento y creó el mecanismo para derretir el hielo y formar agua para el grupo. Tras recuperar su vida, se licenció como ingeniero agrónomo y administra campos en Uruguay.
Daniel Strauch fue uno de los jóvenes "adultos" que asumieron un papel de liderazgo, él cuál fue fundamental para la toma de decisiones y la buena organización del grupo, aunque también fue uno de los encargados de conseguir alimento. En cuanto a su vida profesional, es ingeniero agrónomo y se dedicó a dar clases en la universidad.
Eduardo Strauch fue esencial para estabilizar y orientar la lucha diaria por sobrevivir. Al regreso a su hogar, abrió un estudio de arquitectura que se convirtió en uno de los más importantes de Uruguay. A más de tres décadas del accidente, comenzó a dar charlas y conferencias sobre los Andes desde una perspectiva humanista, pero nunca se ha considerado un héroe.
Moncho Sabella era uno de los supervivientes más débiles y al momento del rescate debió recibir muchos cuidados. Al recuperarse, se dedicó a ser empresario, aunque tuvo altibajos. Por otro lado, tuvo problemas de salud que volverían a llevarle al borde de la muerte y, junto a Daniel Fernández y otros, creó la Fundación "Viven", que tiene el objetivo de contribuir con la comunidad. Ahora vive en Paraguay.
Álvaro Mangino fue uno de los más jóvenes del grupo, pero también uno de los más débiles porque con el impacto rompió su pierna, la cual fue colocada por sus propios compañeros. A su vez, fue uno de los pocos que no cedió a comer carne humana y volvió a tierra con un importante grado de desnutrición. Finalmente, ha tenido varias empresas.
Alfredo "Pancho" Delgado tenía heridas de gravedad en una de sus piernas, lo que lo incapacitada para moverse durante los 72 días de supervivencia. Actualmente, tiene uno de los estudios notariales más prestigiosos de Uruguay y le duele hablar de la cordillera, aunque fue él quien aceptó a hablar de la parte más dura de su experiencia, el canibalismo, durante la conferencia que dieron a su regreso de la montaña.
Roy Harley fue el encargado de reparar el pequeño transistor/radio que les sirvió para mantenerse al tanto de las noticias de las tareas de búsqueda. También formó parte de algunas expediciones, que le resultaban muy duras físicamente. Al regresar a su país, se recibió de Ingeniero industrial y trabaja en una fábrica de pinturas mientras tiene una empresa de mantenimiento de áreas verdes.
Pedro Algorta salió casi ileso del accidente, pero sufrió una gran amnesia. Se graduó en Economía, hizo varios posgrados y nunca dejó de formarse. De hecho, con 54 años, se matriculó en Relaciones Internacionales y se mudó a Buenos Aires.
Roberto François recordado como el sobreviviente más desesperanzado, ya que nunca imagino que iban a poder volver a Uruguay y discutió bastante con sus compañeros. Actualmente, es técnico y productor Agropecuario y vive entre su rancho y Carrasco.

