Ser influencer consiste en atraer a la mayor cantidad posible de personas al contenido generado a través de diversas herramientas y canales. Se tratan, por lo general, de personas que gozan de credibilidad en ciertos temas y mucha popularidad. Las redes sociales son los principales medios de comunicación donde estos jóvenes y adultos lograron consolidar su status y generar ingresos a partir de las publicaciones que a diario consumen decenas de miles de usuarios.

Son muchos los que en medio de la era digital se desviven por ser reconocidos y conservar su en fama en las diversas plataformas, como Meta (ex Facebook), Instagram, Twitter, TikTok o Twitch, entre otras. Tal es así que, de una interminable lista de nombres de distintos influencers argentinos, aparece en estos tiempos el del personaje de Tomás Holder, un carismático fisicoculturista que encontró en el humor una forma de diferenciarse de otros deportistas mediáticos, y se ganó el respeto y el cariño de miles de centennials.

Además de compartir imágenes de su entrenamiento y cambio físico, hace chistes "clasistas" sobre los rugbiers, los "tinchos" y las "milis" en sus redes sociales.

En menos de un año, Holder consiguió casi 300 mil seguidores en su cuenta personal de TikTok, donde empezó a publicar videos en los que muestra la asombrosa transformación física que atravesó desde que inició su carrera deportiva con tan solo 20 años.

Sin embargo, no es solo su apariencia ni su trabajo físico lo que atrae a muchísimos internautas a su perfil virtual. El influencer fit cosechó grandes cantidades de comentarios positivos y aplausos por sus bromas casuales sobre el estilo de vida de los “tinchos” y las “milis”. Y es que consciente de que su imagen es asociada comúnmente a la de los rugbiers, Tomás aprovechó la situación para crear personaje “clasista”, homofóbico” y un arrogante que presume su fuerza, con el único fin de captar la atención de los adolescentes. Así todo, en una entrevista con La Nación, aclaró que hace su “contenido” porque “el personaje pegó” en las jóvenes audiencias y “para que la gente se divierta un poco”.

Holder aclaró que se trata de una interpretación ficcional para divertir a su público.
El influencer consiguió más de 300 mil seguidores en TikTok y miles de reproducciones en sus videos en menos de un año.
Las bromas y las imágenes de su rutina de entrenamiento son el fuerte de Tomás Holder en redes.

“Thomas soy tu fan, por eso decidí sacar cualquier ejercicio que involucre piernas de mi rutina”, “Siempre tierno con la ovalada man, para las milis beso y para los situación de villa tackleaso”, “Te quiero pero estoy en situación de Huawei”, le escriben sus seguidores en los comentarios de sus videos, en referencia a los numerosos chistes que el influencer fit realiza con su personaje.

El éxito de sus videos le valió de una popularidad ascendente en pocos meses. Algunas de sus publicaciones superan el medio millón de reproducciones y se viralizan en cuestión de horas por otras plataformas digitales en busca de más “likes”. Con música de reguetón y trap de fondo, frases irónicas y poses de galán, los contenidos de Holder lo convirtieron en una estrella en TikTok.

Para el comienzo de esta temporada de verano, el deportista fue invitado por el reconocido DJ Fer Palacios al escenario principal de un parador de Pinamar donde se realizaba una fiesta frente al mar con la presencia de muchos jóvenes. Su participación en dicho evento causó una gran exaltación en los adolescentes y adultos, que ni bien notaron su presencia comenzaron a vitorear su nombre y a pedirle selfies para subir a sus redes. Así se pudo comprobar en las historias que Tomás Holder compartió en su cuenta de Instagram, acompañado de sus fanáticos.

Pero como a casi todo influencer en estos tiempos, el mediático también supo estar en el ojo crítico de los internautas por un peculiar video que circuló en las redes. En septiembre del año pasado, una usuaria de Twitter compartió las imágenes del joven deportista subido a los techos de varios vehículos estacionados, y denunció: “Esta persona entró a un estacionamiento, empezó a correr y saltar por los autos, dejando así abolladuras, cuestionó la mujer en su posteo, que fue compartido más de dos mil veces, y en el que le pidió a Holder que pagara por lo que hizo.

Horas después, un usuario de Twitter con el nombre de Tomá. pero pocos seguidores –lo que ponía en duda que se tratara de una cuenta oficial- apareció para explicar lo sucedido y responsabilizarse por los daños. “Vengo a defender mi nombre. Todo esto está sacado de contexto… yo no entré a un estacionamiento por entrar, sino que ahí está el gym de un conocido mío. Jamás pensé en dañar ningún auto. Pedí disculpas y me voy a hacer cargo como corresponde”, aseveró.