Se fue a probar suerte en Alemania y consiguió el puesto de sus sueños en Adidas
Se fue a trabajar de lo que pudiera conseguir, tenía un título de contador público y un puesto en una empresa del sector petrolero, pero apostó a la mudanza y el destino lo sorprendió.
El sueño de aquellos que deciden emigrar en búsqueda de nuevas oportunidades se cumplió para Federico Maldonado. Este joven de 26 años se fue a Alemania en plena pandemia a probar suerte, el destino lo sorprendió y terminó consiguiendo un trabajo que excedió todas sus expectativas.
Federico se lanzó a una aventura fuera de su país y no le fue para nada mal. Hoy tiene el puesto con el que soñaba en la casa central de una reconocida marca alemana de indumentaria y accesorios deportivos.
Una vez que obtuvo su pasaporte de la Unión Europa, este oriundo del partido de 3 de Febrero sacó un pasaje hacia Alemania. Quería conocer otras culturas y salir en búsqueda de un cambio de vida. Su plan era encontrar un sustento en algunas de las áreas donde más probabilidades tiene un extranjero para trabajar: gastronomía, atención al público, delivery, etc.
Con un título de contador público, Maldonado tenía un presente tranquilo en Argentina desempeñándose para una empresa del sector petrolero, pero la apuesta en otro país lo llenaba de emoción.
Durante la cuarentena se dio cuenta que era el momento justo para irse. Sin embargo, la decisión no fue fácil por pensar en dejar a la familia y los amigos. Pero en junio 2020 comenzó a gestar su plan. Inició el trámite para conseguir la ciudadanía italiana y encontró en Alemania un destino con posibilidades de progresar, con el plus de que allí residen algunos amigos y conocidos que lo podrían ayudar con la adaptación.
Para octubre de ese mismo año se puso a estudiar alemán en cursos intensivos y unos meses antes de viajar se puso en contacto con un amigo de la infancia que vive en Nuremberg hace 12 años y ofició de anfitrión.
Federico se ubicó en un departamento alquilado en el centro de la ciudad y comenzó a buscar trabajo. A los pocos días de arribar a Alemania consiguió entrar a Amazon como operario en los depósitos. Dos semanas más tarde sumó otra tarea como delivery para tener más ingresos.
Según relató para medios locales, con esos dos empleos logró vivir en un departamento de 3 ambientes en el centro de la ciudad, se daba el gusto de viajar los fines de semana y aún así lograba ahorrar 500 euros por mes.
Un giro del destinoUna tarde como cualquier otra, Federico se puso a “chusmear” las ofertas laborales para contadores que aparecían en Linkedin. Sus ojos se clavaron en una posición de analista financiero en la casa central de Adidas, un puesto que él consideraba “soñado”.
Sin muchas expectativas se postuló y a los pocos días recibió un mail de Recursos Humanos para coordinar una primera entrevista. Luego llegó la segunda, donde tuvo que resolver un problema de negocios para demostrar sus conocimientos. Al finalizar, el director del sector le dijo que había estado muy bien.
A la semana siguiente recibió una llamada para confirmarle que había sido seleccionado. El 1 de marzo de este año comenzó a trabajar en las oficinas de Adidas.
“El campus tiene canchas de tenis, pádel, fútbol, básquet, vóley que podemos reservar y usar. Incluso hay bicicletas para que nos movamos dentro del campus de un edificio a otro”, contó Fede.
Casi un año después de su llegada al Viejo Continente, el oriundo de 3 de Febrero aseguró que pudo hacerse algunos amigos y se contacta con sus familia en Argentina a través de videollamadas.

