Uno de los últimos bienes de Diego Armando Maradona que todavía quedaban sin subastar fue rematado en las últimas horas por una suma de 90.000 dólares. Se trata de nada más y nada menos, que un BMW M4 coupé, que el exfutbolista utilizó para desplazarse hasta sus últimos días de vida.

Un joven de nacionalidad argentina, que pudo justificar sus ingresos, tal como se requería, fue el afortunado que se quedó con el vehículo de alta gama que era propiedad de Maradona. Esta subasta al igual que del resto de los bienes, se realizó con el visto bueno de las hijas del Diez, Dalma y Gianinna Maradona.

Modelo 2017 y fabricado en Bélgica, el vehículo de la marca alemana se vendió. Pelusa lo había adquirido en agosto de 2020 y lo sumó a su amplia colección de autos. La muerte lo sorprendió unos meses más tarde y apenas alcanzó a recorrer 5.900 kilómetros.

El vehículo estaba guardado con sus piezas originales en una cochera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde permanecía lleno de polvo a pesar de estar cubierto por una lona para evitar rayones y otro tipo de daños.

Entre las particularidades que tiene el M4 coupé, la firma del Diez está estampada en el parabrisas. Además, por pedido expreso de Maradona, se le agregaron luces y sirenas de patrulla de Policía.

El remate estuvo a cargo de la firma de subastas Adrián Mercado y despertó el interés de numerosos oferentes.

Cabe recordar que entre de los bienes que pertenecían a Maradona y su familia, también se vendió un departamento de 2 ambientes ubicado “en un complejo habitacional tipo condominio" de Avenida Tejedor al 500.

Además, en el mismo día en el que se remató su BMW, la mítica camiseta que el crack utilizó el partido contra Inglaterra del Mundial México 1986 quedó en manos de un oferente de Medio Oriente que ofertó más de 9 millones de dólares. La venta rompió un récord histórico y se convirtió en el objeto deportivo con mayor valor de la historia.

La camiseta de Maradona:

La casaca azul, con el logo de la empresa fabricante Le Coq Sportif y el escudo de la AFA, finalmente fue subastada en 7.142.500 libras esterlinas (unos 8,9 millones de dólares). La sacó a remate la casa Sotheby's. Todo este tiempo había sido propiedad de Steve Hodge, el defensor británico que jugó ese partido, aunque la había cedido temporariamente para su exhibición en el Museo del Fútbol de Manchester.

La camiseta, cuya autenticidad fue validada a través de un detallado estudio que incluyó pruebas fotográficas y el análisis de su tela, quedó en manos de un hombre árabe, cuya identidad no trascendió. También se desconoce en nombre de qué persona o grupo actuó.

Esa última oferta, sobre el cierre mismo de la subasta (que se realizó por Internet), superó los 7,5 millones de dólares que había oferado Marcelo Ordas, un argentino que pujó por la histórica camiseta que el Diez utilizó en el inolvidable partido de 1986 contra Inglaterra y que sobre el final de la subasta fue vencido.

“Fuimos la mejor oferta y faltaban 17 segundos, justo ese número”, manifestó. “Ellos pujaron un último valor al que ya no podíamos llegar, porque la casa te dice hasta cuándo podés pujar según tus recursos y nuestro máximo era ese”, detalló en diálogo telefónico con Radio Metro.