Armar el "arbolito" de Navidad sale más del doble que en 2023
Los valores de los arbolitos, bolas, guirnaldas, moños y luces de colores alcanzan una suba promedio del 130% en comparación con 2023. Crónica realizó un relevamiento en comercios con los distintos precios de los icónicos artículos navideños para celebrar las fiestas.
El conteo regresivo está en marcha: quedan sólo 15 días para el 8 de diciembre, la fecha tradicional en que suele armarse el arbolito de Navidad. Los comercios y grandes supermercados de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense ya comenzaron a ofrecer distintos adornos para cumplir con este hábito. Como cada año, hay opciones y precios para todos los gustos y bolsillos.
En las góndolas se ven arbolitos, bolas, guirnaldas, moños y luces de colores, entre otras opciones. Un relevamiento de Crónica comprobó que los valores alcanzan una suba promedio del 130% en comparación con 2023. Este incremento supera la inflación acumulada en lo que va del año (107%, según el dato del INDEC en octubre) y durante los próximos días podría haber un nuevo salto.
"La gente se acerca y pregunta por las ofertas y promociones. Incluso, muchos optan pagar en cuotas con la tarjeta de crédito. Se nota que quieren mantener la costumbre", comentó el empleado de un local del barrio de Once. "Venimos bien y esperamos mayor demanda a medida que se acerque el 8 de diciembre", manifestaron desde un negocio de Flores.
En El Rey de la Navidad, ubicado en Parque Patricios, se mostraron sorprendidos por el crecimiento de las ventas. "Es una época diferente a lo que vemos durante el resto del año. La gente quiere guardarse los problemas y festejar un poco. A diferencia de 2023, nos llama la atención que se llevan las opciones más caras en arbolitos. No eligen las más económicas. Estamos hablando de precios por encima de $150.000", destacó uno de los encargados del local a Crónica.
Las alternativas para armar el arbolito de Navidad
Los árboles pequeños de medio metro rondan entre 18.000 y 25.000 pesos, mientras que los de un metro están entre $30.000 y $35.000. En cambio, los de mayor tamaño -por encima de 1,50 metros- tienen valores que se ubican desde 60.000 hasta 180.000 pesos. Y las estrellas más económicas para la punta del árbol arrancan en $3.000.
Por el lado de los adornos, las guirnaldas se consiguen entre 1.500 y 2.000 pesos cada una. Las bolitas pequeñas, de cuatro centímetros, cuestan alrededor de 400 pesos, mientras que las medianas, de cinco centímetros, salen desde $500. Las bolitas más grandes alcanzan los 900 pesos cada una. Y el kit de luces para el arbolito arranca en $4.000; una cifra que se incrementa si son led, con música o incluyen diversas formas.
En los supermercados recurren a las ofertas y promociones en productos navideños para reforzar las ventas. Por ejemplo, hay descuentos del 50% en la segunda unidad de adornos, guirnaldas y luces. Además, pueden observarse rebajas del 15% en arbolitos o tres cuotas fijas con tarjeta de crédito. Ocurre en un contexto donde las ventas en súper y autoservicios de todo el país cayeron 20,4% interanual en octubre y acumulan un retroceso del 12,8% en lo que va del año, de acuerdo con un informe de la consultora Scentia.
El origen de los arbolitos de Navidad
La decoración navideña se remonta a la antigüedad. Los egipcios, por ejemplo, solían adornar sus hogares con plantas durante el solsticio de invierno. El verde era un símbolo de esperanza durante los días fríos y oscuros de esa estación del año.
Los pueblos germanos y vikingos también celebraban el solsticio de invierno con fiestas en torno a una conífera decorada que llamaban "Yggdrasil". Por su parte, los escandinavos utilizaban ramas de árboles, sobre todo de pino y abeto, para decorar sus hogares.
El árbol de Navidad moderno se originó en Alemania en la Edad Media, donde el 24 de diciembre se celebraba la fiesta de Adán y Eva. Esta festividad incluía una representación teatral en la que se usaba un árbol decorado con dulces, manzanas, velas y nueces para presentar el paraíso.
Los cristianos adoptaron esta tradición y convirtieron el árbol en un símbolo del nacimiento de Jesús. Se trata de una las costumbres más populares del planeta. Refleja la alegría y esperanza para millones de personas.

