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Brecha de género en la ciencia: las mujeres ganan la mayoría de las becas, pero ocupan sólo el 31% de las jefaturas

La desigualdad no es nueva, verla cristalizada en los sectores públicos y privados la confirma: ¿qué obstáculos enfrentan las mujeres de la ciencia? Una política que expuso el problema y una historia para entender la injusticia del sistema.

El desigual acceso a los puestos de poder para identidades feminizadas es una de las tantas aristas que engloban al patriarcado como sistema opresor, que se replica estructuralmente y genera no solo un dispar acceso a las tomas de decisiones sino un grave problema de representatividad.

Por ser uno de los temas de los que menos se debate, en lo que respeta a la desigualdad de géneros, la discusión no suele ir más allá del postulado y poco se habla de los obstáculos que dificultan este acceso. Más aún cuando ese análisis toca de lleno una de las arterias principales de los mandatos hacia personas gestantes: maternar con placer y amor, sin chistar.

 

No es amor, es trabajo no pago. Pero una política del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación demuestra que se puede saldar una parte de la deuda que continúa invisibilizada: la distribución estructuralmente desigual del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, y cómo impacta en la vida profesional de mujeres y disidencias, generando una limitante y una incompatibilidad entre una tarea y otra.

Basados en datos que afirman que del total de becarios del sistema científico argentino casi el 60% son mujeres, un 53% llegan a hacer investigación y sólo un 31% acceden a cargos directivos, el Programa Nacional para la Igualdad de Género en Ciencia Tecnología e Innovación dependiente de la Subsecretaría de Evaluación Institucional, se planteó desandar la cristalización de esos datos, y entender qué pasa en el medio de los extremos para que disminuya en el tiempo la participación de las mujeres y su llegada a puestos de dirección de un instituto u organizacion cientifica.

Brecha de género en la ciencia: las mujeres ganan la mayoría de las becas, pero ocupan sólo el 31% de las jefaturas
El Subsidio nació de un trabajo entre  el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación y el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades .

Con ese objetivo, el pasado 30 de noviembre se puso en marcha el Subsidio para Gastos por Tareas de Cuidado , una herramienta destinada a apoyar económicamente a quienes tendrán personas a cargo y deban asistir a reuniones científicas, poniendo el eje en la feminización histórica de las tareas de cuidado. Se trata de una política pública transversal en coordinación con el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades que busca ser un instrumento que impulse el recorrido para terminar con la desigualdad de género en ciencia y tecnología. 

“Para nosotros las reuniones científicas son un momento crucial de la profesionalización. O sea, necesitamos ir a reuniones científicas porque es el momento de actualización, donde todos pueden mostrar los resultados de las investigaciones, para saber qué está pasando en cada campo disciplinar. No solo eso, sino que además es un requisito que tenemos para poder avanzar en la investigación científica”, explica la subsecretaria de Evaluación Institucional, Gabriela Dranovsky.

 

Sólo el  31% de mujeres centíficas acceden a cargos directivos.

Según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en 2014, las mujeres dedican 5,07 horas por día a tareas de cuidado no remunerado, mientras que los varones 2. Más allá de estas cifras, y con el objetivo de desnaturalizarlas, el instrumento está destinado también a varones y disidencias que tendrán personas a cargo, por lo que se trata de un proyecto pionero que tiene en cuenta la corresponsabilidad y las composiciones familiares diversas. Además, las personas de cuidado no solo pueden ser niños y niñas de hasta 12 años, sino personas con discapacidad, personas mayores o que se acrediten que tienen menor autonomía.

“Sabemos que no vamos a dar una solución total con un subsidio, pero sí nos pareció súper interesante el hecho de hacer un instrumento que no tenga que ver con el final del camino, sino de tratar de empezar a entender qué es lo que pasa en el medio de esas cifras” , resaltaron la funcionaria. El Subsidio para Gastos por Tareas de Cuidado es una herramienta que no está destinada a hablar del porcentaje de acceso de las mujeres a los puestos de dirección, sino de ampliar el debate y reflexionar acerca del problema estructural existente, que ir para atrás y entender cómo se llegó a esa situación.

 

 

Mujeres detrás de los datos

Mariana Castillo Merlo es madre de Emilia, de seis años, profesora y licenciada en Filosofía, docente de la Universidad del Comahue e investigadora adjunta del CONICET. Según le contó a cronica.com.ar hace “malabares” para poder conciliar el cuidado de su hija con las reuniones y congresos científicos que resultan cruciales para su profesión: “Creo que es un programa fundamental para nosotras, porque se vuelve un trastorno poder participar de algo que es parte de nuestro trabajo y de nuestra actividad, porque implica toda una logística de moverte pensando quién va a cubrirte con tu hija y que puedas acceder a una cuidadora”, explicó. En su caso, su compañero también es científico, por lo que la tarea se vuelve aún más ardua:“Hemos hecho de todo para poder participar, ya muchos no hemos podido asistir”, contó.

Según dijo la investigadora del CONICET, comienza a generarse una brecha económica entre quienes pueden pagar una cuidadora o cuidador y quienes no . La asistencia a congresos y reuniones científicas termina siendo un privilegio que impacta en el currículum de los profesionales y termina limitando su recorrido profesional: “Se trata del viaje, los costos de estadía, pensar la organización, con qué redes contas. Es una carga con respecto a organizar y poder prevenir la participación en un evento académico teniendo todo esto como extra” .

Brecha de género en la ciencia: las mujeres ganan la mayoría de las becas, pero ocupan sólo el 31% de las jefaturas
Científicas del Conicet y la Universidad Nacional de Rosario  (Foto: Sebastián Granata)

Además, Castillo Merlo amplió la visión y cuestionó la aplicación de este tipo de políticas públicas desde los primeros alrededores de la educación superior: “Creo que también la universidad se debe eso” , apuntó. “Hay una especie de desconexión. Se 'hace como sí': como si no fuéramos madres, como si no cuidáramos, como si investigáramos y el resto de los aspectos de nuestra vida quedaran en los márgenes” . Y reforzó: “Creo que se trata de empezar a hacer un poco más visible esto que ha permanecido tan oculto durante tanto tiempo y pensar en respuestas y prácticas concretas, porque los discursos son bonitos, pero hay que traducirlo en acciones y esto me parece un puntapié en ese sentido”.

El programa no se limita al CONICET o al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, sino que es un instrumento que pueden utilizar todas las universidades, secretaría de ciencia y todos los organismos que sean sedes de reuniones científicas.

 

¿Cómo acceder y de cuánto es el Subsidio para Gastos por Tareas de Cuidado?

Para la disposición del monto del Subsidio para Gastos por Tareas de Cuidado hay dos elementos: la distancia de la reunión y la cantidad de personas que se tiene una carga. Además, se subsidian hasta cuatro días de reunión -que es reglamentariamente lo que duran-, y se dividen en virtuales o presenciales. Si es virtual y se tiene una persona a carga corresponde $2.000 pesos por día, si se tienen dos personas a carga son $2.500, y tres personas o más $3.000.

En cuanto a las reuniones presenciales, en la misma ciudad se asignan $3.000 por un hijo, $4.000 por dos y $5.000 por tres o más. Si son hasta 500 km o más de 500 km la cifra va aumentando de $2.000 -siempre en el territorio nacional-. Al respecto, Dranovsky remarcó el carácter federal del instrumento , debido a que gran parte de las investigadoras están ubicadas en el AMBA - 50% - y en menor medida en la región Centro - casi 22% - y, en ese sentido, la herramienta busca promover la participación de quienes están en el resto de las provincias, que tienen más dificultades en el acceso a los viajes y reuniones por una cuestión de distancia y presupuesto.

Brecha de género en la ciencia: las mujeres ganan la mayoría de las becas, pero ocupan sólo el 31% de las jefaturas

El subsidio tiene que solicitarse con 15 y 30 días de anticipación y los fondos son desembolsados una vez concluida la actividad, presentación previa del certificado que acredite la participación. Además, se deben presentar certificados de discapacidad, actas de nacimiento y demás documentos, según el caso.

La inversión es de entre 300.000 y 900.000 pesos por reunión científica y el presupuesto inicial para 2023 es de 35 millones de pesos, aunque depende de la cantidad de reuniones. Cabe destacar que el subsidio no lo piden las personas individuales, sino la reunión científica, a través de la figura de responsable de la reunión. La o el interesado se acerca y lo solicita para que el o la responsable lo pida formalmente. Luego, esa persona realiza todas las solicitudes en conjunto.

Creamos un subsidio para gastos por tareas de cuidado en reuniones científicas. Un apoyo económico para quienes tengan personas a cargo y necesiten tiempo para su desarrollo profesional.

Mirá el video de Eugenia. Ella te lo va a saber explicar mejor.#HagamosVisibleLoInvisible pic.twitter.com/QpAWglXpkr

— Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (@ciencia_ar) November 30, 2022

 

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