Del menú ejecutivo a la vianda: oficinistas cambian hábitos por la crisis económica
Empresarios y trabajadores gastronómicos revelaron a cronica.com.ar esa tendencia de consumo. Está en línea con un reciente informe de la CEPAL y el Ministerio de Economía que indica que más de la mitad de las familias tiene que financiar la compra de alimentos. Todos los detalles, en este informe especial.
El menú ejecutivo fue tradicionalmente la opción más elegida por los oficinistas que buscaban un almuerzo rico y económico. Una propuesta gastronómica que incluye el servicio de mesa, una entrada, un plato principal, un postre y un café.
Esa costumbre de trabajadores como los administrativos, que consistía un agradable ritual, fue perdiendo vigor en sintonía con la escalada de la inflación. Así lo reveló este miércoles Ariel Amoroso, empresario gastronómico y ex presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), en diálogo con cronica.com.ar.
“Se está haciendo sentir muy fuerte el tema inflacionario y eso repercute en el sector. Las salidas de platos son menores y, en especial, las del mediodía al tener que hacerse 22 días al mes”, dijo Amoroso. Y agregó que, “desde hace dos meses, se está notando que los clientes buscan reemplazos para el menú ejecutivo”.
En la misma línea apuntó Gerardo Capasso, secretario de la Cámara de Confiterías de la Ciudad de Buenos Aires y gerente de Abastecimiento de dos locales gastronómicos. “En general, la gente está optando por llevarse alguna vianda para consumirla en su lugar de trabajo y, así, le sale más económico el almuerzo”, dijo a este medio.
Amoroso, por su lado, detalló que en un restaurante suyo, situado en el barrio porteño de Parque Patricios, el menú ejecutivo en la parte de pizzería del local se ofrece a $1.100, con bebida incluida. Y también están a disposición otros de alrededor de $1.600, con pollo o algo de carne vacuna.
Capasso, por su parte, especificó la carta que existe en los dos locales gastronómicos para los cuales trabaja, ubicados en los barrios porteños de Retiro y Recoleta. “El menú ejecutivo que brindamos consta de un plato principal, una bebida –agua o gaseosa- y un café, además de que a veces incluye postre”, sostuvo.
“Están entre $2.400 y $2.900. En cambio, las viandas, como alguna que tenga pollo, carne vacuna y alguna guarnición, rondan los $1.800”, agregó.
Más de la mitad de las familias del país tuvo que financiar la compra de alimentosEl 54% de los hogares del país tuvo que financiar la compra de comida y medicamentos, según un informe elaborado en conjunto por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Ministerio de Economía de la Nación. El trabajo se titula "Primer informe sobre endeudamientos, géneros y cuidados en la Argentina: equipo de trabajo de la CEPAL y el Ministerio de Economía de la Argentina".
“Los hogares utilizan fuentes de financiamiento no sólo para suavizar su consumo de bienes de elevado valor, sino también –ante la inestabilidad o falta de ingresos– como herramienta para sostener consumos cotidianos y básicos, muchos de ellos ligados a los cuidados, como la compra de medicamentos o alimentos”, indicó el reporte difundido en las últimas horas, sobre la base de un estudio realizado entre octubre y noviembre de 2022, cuando el contexto económico no era tan crítico como el actual.
Además, reveló que una mayor tendencia al respecto en familias sostenidos por mujeres (60%) frente a las sustentadas por hombres (50%).
La disparidad entre géneros, explicó el documento, radica en la “incidencia de la informalidad laboral en los hogares sostenidos por mujeres, ya que las mayores necesidades de financiamiento se presentan, precisamente, entre las personas que carecen de un trabajo registrado”.
Según el informe, “en proporción, los hogares sostenidos por trabajadores/as formales solicitan menos financiamiento”. “El 46,1% de quienes se encuentran en la formalidad laboral solicitó algún tipo de financiamiento en el último mes, mientras que, entre los/as trabajadores/as informales, esta cifra asciende al 63,7%, lo cual redunda en una brecha de 17,6%”, finalizó el documento.

