El buque pesquero Centurión del Atlántico chocó dos veces contra el muelle del puerto de Ushuaia
La embarcación impactó contra la estructura de hormigón el pasado lunes. Un trabajador del muelle captó el momento del accidente en video.
Un importante buque pesquero impactó contra el muelle del puerto de la provincia de Ushuaia. El momento del accidente fue captado en video por un trabajador que se encontraba en el lugar. Afortunadamente, no se registraron heridos ni daños graves en la infraestructura del puerto.
El hecho ocurrió el lunes pasado alrededor a las 20 horas, cuando el primer buque pesquero híbrido de Argentina, llamado “Centurión del Atlántico”, propiedad de la empresa argentino-noruega Estremar chocó contra la construcción de hormigón.
La compañía es reconocida por su tecnología de propulsión híbrida y por ser un modelo de sostenibilidad en la industria pesquera. La Prefectura Naval Argentina y la Dirección Provincial de Puertos (DPP) ya se encuentran investigando las causas del choque.
La DPP aseguró que se están tomando medidas para garantizar la seguridad en las instalaciones y prevenir futuros incidentes similares. Tras el accidente el muelle siguió operativo y las tareas portuarias no se vieron afectadas.
El Centurión del Atlántico fue presentado en agosto de 2024 luego de una inversión de 45 millones de dólares, fue reconstruida en Noruega con tecnología de última generación. Cuenta con capacidad para más de 90 tripulantes.
La embarcación funciona como una fábrica flotante: captura el pescado y lo procesa directamente en el mar para producir surimi y otros productos listos para exportación. Luego, los restos del pescado se aprovechan al máximo, convirtiéndolos en harina y aceite, promoviendo un enfoque de “descarte cero”.
El sistema de propulsión híbrido del buque utiliza baterías para almacenar el exceso de energía generada durante su operación, lo que reduce significativamente su consumo de combustible y las emisiones de CO2. Esta tecnología, única en la región, fue presentada por la firma Estremar con el fin de mostrar su compromiso con la sostenibilidad y la economía azul, que busca gestionar los recursos marinos de manera eficiente mientras se restauran los ecosistemas dañados.
Su construcción involucró estrictas certificaciones ambientales supervisadas por la Prefectura Naval Argentina. A pesar de ser un proyecto emblemático de sostenibilidad, el buque no cuenta con componentes de origen argentino, lo que ha generado debates en la industria naval local.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer lo sucedido y garantizar la seguridad en el área.

