Fue albañil, verdulero, vendedor ambulante y nunca dejó de estudiar: ahora tiene un título universitario
Diego Taillade se recibió de Técnico en Sistemas Electrónicos Industriales Inteligentes en la Universidad Nacional del Sur, de Bahía Blanca. Su historia de superación trascendió fronteras.
La historia de Diego Taillade, quien fue albañil, verdulero y vendedor ambulante, pero que nunca dejó de estudiar trascendió fronteras. El joven recibió en las últimas horas su título de Técnico en Sistemas Electrónicos Industriales Inteligentes en el de colación de la Universidad Nacional del Sur, ubicada en Bahía Blanca y la noticia se replicó en distintas partes del mundo a través de las redes sociales, donde se viralizó.
De origen humilde, con una mamá empleada doméstica y un papá pintor, inició su hazaña en 2016 y terminó a fines de 2024. Entre medio fue mozo, verdulero, albañil, seguridad privada, lava autos, delivery de comida y hasta vendió miel en la calle. Con tres hermanos, Diego es el primer graduado de la familia.
“Soy la revancha de Villa Rosario y toda la periferia golpeada, pero luchando”, dijo el bahiense a la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
“No tenía pensado estudiar. Siendo de Bahía Blanca y teniendo la universidad acá no es que caí por arte de magia, pero tampoco tenía expectativas de nada. Quise hacer la licenciatura en Ciencias de la Computación, pero tardé dos años entre que terminé la escuela y empecé la universidad", expresó el graduado.
En ese marco, también reveló: “Encima, la primera vez que quise ingresar se me complicó con matemática y quería abandonar, pero me hice un grupito de amigos que eran de distintas zonas por fuera de Bahía Blanca y un día uno de ellos me llamó y me dijo que no abandonara la Universidad. Entonces, este chico me ayudó y en 2017 pude ingresar a la tecnicatura que habían abierto ese año”.
En tanto destacó que eso “significó un desafío enorme, más allá de venir de un barrio humilde, porque es una etapa que no le recomiendo a nadie salteársela. No solamente por lo que ofrece una carrera, sino porque que conocés mucha gente copada, ves otras realidades, empezás a abrir la cabeza y ves que hay otras puertas. La verdad es que no puedo quejarme, porque la facultad me dio muchas herramientas que la vida misma no me la hubiese dado si no llegaba a la Universidad Nacional del Sur”.
Actualmente, el joven tiene 27 años y trabaja en una empresa de trenes. Aunque está contento con su empleo, cuenta que le gustaría conseguir algo más ligado a sus estudios. “Está complicado, está bastante ‘heavy’ la cosa y todavía no hay ofertas, pero algo va a salir”, concluyó.

