Hantavirus: claves para evitar el contagio y detectar síntomas
El Ministerio de Salud emitió una serie de recomendaciones enfocadas en la limpieza y el control de roedores en áreas rurales y suburbanas.
La enfermedad por hantavirus es una zoonosis producida por un virus cuya transmisión al ser humano ocurre principalmente a través de roedores silvestres.
Según un informe del Ministerio de Salud, el contagio se produce mayoritariamente por la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en las heces, orina o saliva de estos animales.
Si bien el hábitat natural son las áreas silvestres y rurales, el riesgo se extiende a zonas suburbanas, galpones y depósitos.
Formas de transmisión y sintomatología
Además de la inhalación, el virus puede transmitirse por contacto directo de excreciones con mucosas, mordeduras o, en ciertos casos, de persona a persona.
El cuadro clínico varía desde una fiebre leve hasta el síndrome cardiopulmonar grave. Los síntomas iniciales son similares a una gripe: fiebre superior a 38 °C, dolores musculares, cefalea y problemas gastrointestinales.
Al respecto, las autoridades sanitarias destacan que "la detección y atención temprana son fundamentales para mejorar el pronóstico". Las presentaciones clínicas pueden ser febriles indiferenciadas o derivar en compromisos abdominales, renales y neurológicos de mayor complejidad.
Medidas de higiene en el hogar y alrededores
Para evitar la convivencia con roedores, se recomienda tapar orificios en paredes y mantener huertas o leña a más de 30 metros de la vivienda.
En caso de hallar un animal muerto, la instrucción es clara: "rociarlo con una solución de hipoclorito de sodio (lavandina) junto con todos los objetos o superficies que hayan podido estar en contacto con él". Es necesario dejar actuar el producto 30 minutos antes de recogerlo con guantes.
Para la limpieza general, se debe usar una mezcla de una parte de lavandina por nueve de agua.
Un punto crítico es evitar levantar polvo: se debe humedecer el suelo antes de barrer y protegerse con barbijos N95 al limpiar filtros de aire acondicionado o ventiladores que pudieran estar contaminados.
Ventilación de espacios cerrados y vehículos
La prevención es especialmente rigurosa en construcciones que han permanecido cerradas.
Es necesario ventilar al menos 30 minutos antes de ingresar a depósitos o refugios en zonas rurales.
Esta precaución también se traslada al transporte: "En caso de vehículos en desuso por varios días, ventilar el habitáculo antes de ingresar y utilizar el ventilador con las ventanas bajas para eliminar el polvo del motor". Estas acciones buscan dispersar cualquier rastro de partículas virales que los roedores puedan haber dejado al anidar.

