Las placas rojas de Crónica TV llegaron al Malba con una exposición que celebra la cultura argentina a través de objetos icónicos
La marca registrada de Crónica HD fue seleccionada para participar de una destacada exposición en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Facundo Pedrini, director del canal, celebró el reconocimiento.
Las icónicas placas rojas de Crónica TV fueron seleccionadas para formar parte de la exposición “Del cielo a casa”, un panorama de la cultura material argentina que abarca desde principios del siglo XX hasta la actualidad, y que estará disponible hasta el 12 junio en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba)
Como en un archivo de lo diario, la muestra reúne más de 600 piezas, entre objetos, obras de arte y documentos, que constituyen la vida cotidiana de los argentinos.
“Es la primera vez que un canal de televisión llega al Malba”, cuenta orgulloso Facundo Pedrini, director de Crónica TV y la mente detrás de las placas rojas.
“Es un relevamiento de la historia argentina a partir de objetos populares que no tienen que ver con una decisión política o una definición ideológica del país, sino con un vínculo meramente afectivo con la gente. Plantea la emoción del pueblo a través de los detalles”, detalla Pedrini.
Desde la organización aseguran que la exposición “invita a abordar la cultura material desde los usos, las costumbres, los rituales y los simbolismos que las cosas generan en una sociedad”.
“Para mí es un acierto porque es una muestra sin edad que a todos les despierta una imagen distinta pero básicamente entra dentro de la propia subjetividad del visitante”, afirma el director de Crónica HD. “Para muchos una pelota pulpo significa algo y para otros puede significar una infancia pendiente”, agrega.
La curaduría de los objetos exhibidos estuvo a cargo de un grupo multidisciplinario integrado por historiadores, diseñadores gráficos e industriales, arquitectos y editores. “El entramado de objetos, espacios de vida y obra, teje una red de sentido ampliada: nos conecta emocionalmente con lo propio a partir de una porción de ese archivo de la vida común en el que el diseño, el arte, la industria y la historia se hibridan. Nos convocan a viajar a un pasado cercano, para conjurar nuevamente los sucesos y anhelos de futuro que allí se inscribieron”, destaca el equipo conformado por Sebastián Adamo, Leandro Chiappa, Gustavo Eandi, Marcelo Faiden, Carolina Muzi, Verónica Rossi, Juan Ruades, Martín Wolfson y Paula Zuccotti.
Además de la placa roja de Crónica TV, los visitantes se van a poder encontrar "desde el órgano de Pablo Lescano hasta publicidades de Falcon, pasando por el helicóptero de De la Rúa que Néstor Kirchner utilizó después para sobrevolar el conurbano, publicidades, trajes de moda, entre otros”, detalla Pedrini.
El recorrido donde las cosas se agrupan es sin cronología, jerarquías, ni distinción de disciplinas. La exhibición abarca tres grandes zonas: la identidad del territorio, el diseño por fuera de los cánones y las vicisitudes políticas, sociales y económicas de nuestro país.
Las piezas provienen de diferentes archivos y colecciones públicas y privadas del país. “Se destaca la colección del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y la Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino). Completa esta selección un conjunto de materiales audiovisuales: cortos institucionales, publicidades y filmes de época, pertenecientes a los archivos de la Filmoteca Buenos Aires, elegidos por Fernando Martín Peña (director de Malba Cine), y del archivo del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, seleccionados por los especialistas Raúl Manrupe y Andrés Levinson”, advierten desde la organización.
“La placa define en 100 caracteres lo que pasa hace 25 años", explica Pedrini a la marca registrada del canal. El autor de los libros "Argentina: Una historia en placas" (2016) y “Finales” (2020) asegura que la placa roja es una “testigo molesta de la democracia, titula para sobrevivir: viaja adentro, a la zona cero de la comedia y la tragedia, a lo pendiente, lo posible y lo que el pueblo sabe por viejo”.
El actual director del canal, que empezó allí su carrera a los 18 años advierte además que “una placa roja nunca se equivoca, ni siquiera cuando se equivoca: todo lo que dice es impronunciable por fuera de sí misma".
Desde la mañana del 3 de enero de 1994, cuando se implementaron por primera vez, "las placas se instituyeron como mediadoras entre el hecho y la pantalla, un termómetro social y patrimonio intangible -cuando no afectivo- del archivo cotidiano”, concluye Pedrini.

