Libertad para el pato Juan: miles de vecinos exigen que el vuelva al centro de Mendoza tras la denuncia de un perro
Un abogado penalista especializado en defensa animal presentó un recurso de revocatoria para que el pato Juan pueda volver a pasear por las veredas del centro mendocino.
El centro de la ciudad de Mendoza es por estos días el escenario de una disputa poco habitual porque tiene como principal protagonista a Juan, un pato que con el correr del tiempo se convirtió en una suerte de celebridad para aquellos que suelen recorrer la popular avenida San Martín.
El animal fue adoptado por Margarita Flores, la dueña de una florería ubicada en San Martín casi esquina Garibaldi. El ave solía acompañar a la florista durante las largas jornadas que pasaba en el local donde también se desempeña como serena. Sin embargo, hace una semana, una denuncia marcó un cambio abrupto.
Video: así fue el último día del pato Juan en el centro de MendozaEl conflicto comenzó tras un reclamo formal presentado ante la Municipalidad de Mendoza que indicaba que el pato había atacado a un perro. A raíz de esto, autoridades comunales solicitaron que Juan fuera retirado del espacio público.
La mujer fue notificada de la denuncia. La orden era estricta: tenía 48 horas para sacarlo de la peatonal. Lo hizo, y desde ese momento se desencadenó una fuerte reacción social en redes que terminó en una convocatoria para que vuelva el pato.
El pedido, lejos de pasar desapercibido, desató una ola de reacciones en defensa del ave, al punto que en apenas unos días se lograron juntar alrededor de 7.000 firmas.
En este contexto, Alfredo Mellado, abogado penalista especializado en defensa animal, presentó en las últimas horas un recurso de revocatoria. "Se trata de un instrumento jurídico de corte administrativo, procurando que la municipalidad reconsidere la medida dispuesta y que se restituya el animal a su mamá humana, como le llamamos nosotros en derecho animal", explicó el letrado.
La secretaria de Ambiente de la Municipalidad de Mendoza, Silvina López, justificó la decisión en declaraciones recogidas por medios locales. La funcionaria afirmó que la medida busca garantizar el "uso adecuado del espacio público" y la tranquilidad de los vecinos, así como fomentar la "tenencia responsable de mascotas" y asegurar el bienestar del propio pato.
Y sostuvo que el entorno del centro urbano, por su alta circulación peatonal y vehicular, no resulta adecuado para animales sueltos sin control.
Actualmente, Juan reside en un pequeño corral en una zona rural de Maipú donde Margarita vive junto a su marido. Según su testimonio, el pato no se pudo adaptar al encierro.
"Grazna, él está acostumbrado a estar libre, a caminar, a salir. En la noche antes de irnos a dormir salíamos a dar una vuelta con los perros que tengo y luego se recostaba en mis pies", expresó Flores.
Luego, aseguró que Juan está acostumbrado a estar con la gente, con los turistas, a ser céntrico y nunca antes nadie tuvo una queja o un inconveniente, ni con personas ni otros animales. "Grita y corre todo el tiempo", afirmó.

