Llenar el changuito cuesta cada vez más: en AMBA una familia tipo necesita $861.000
Un estudio calculó los consumos de una familia tipo de clase media en abril. En otras provincias el monto es aún más elevado.
Hacer una compra en un supermercado que satisfaga todos los consumos mensuales de una familia tipo en el AMBA representa un gasto de $861.000. Así lo marca "Changuito Federal", el estudio que realiza mensualmente la consultora Analytica. Con los precios de abril puestos sobre la mesa, el informe calculó que la variación fue de 1,3% con relación al mes anterior.
El trabajo, que abarcó todo el país, también estimó que tanto la Ciudad de Buenos Aires como el conurbano están entre los distritos donde menos cuesta llenar el changuito de las compras. En la región patagónica están las provincias donde esa práctica se volvió más costosa. Según el relevamiento, Santa Cruz lideró el ranking y los consumidores necesitaron $984.263 para llenarlo durante abril. Le siguieron Chubut con $968.415; Tierra del Fuego con $960.700; Río Negro, con $931.368 y Neuquén, con $911.677.
En la región pampeana, en cambio, se encuentran las zonas donde fue más accesible la compra mensual de productos básicos. En ese sentido, CABA ($861.094) y el Conurbano ($861.050) estuvieron en el extremo inferior de la tabla.
En cuanto al incremento verificado en abril en comparación con el mes anterior, los más elevados se produjeron en La Pampa (3,2%) y San Luis (2,8%). En Formosa fue donde se registró la variación más leve: 0,9%.
El informe "Changuito Federal" tomó en cuenta el valor de alimentos y bebidas publicados en las tiendas online de los principales supermercados a fines del mes pasado. La consultora detalló que los bienes incluidos en el estudio son una selección de productos de supermercado representativos del consumo de la clase media en alimentos y bebidas, diseñada para reflejar una compra mensual típica de una familia integrada por dos adultos y dos menores.
La consultora explicó que la canasta utilizó exactamente los mismos productos, con igual marca y presentación, priorizando primeras marcas y consumos básicos, con cantidades que replican un patrón mensual. "Para garantizar la comparabilidad entre provincias, los productos incluidos mantienen la misma marca y cantidad por empaque", aclararon. Así se comprueba no sólo el costo de los alimentos incluidos, sino también las diferencias entre cada región.
"Entre las posibles causas de la dispersión de precios se encuentra el costo de vida entre regiones. La Patagonia, por ejemplo, concentra las canastas más costosas, lo que coincide con ser también la región de salarios más elevados", señalaron los analistas. Esto implica que la compra más económica en términos nominales no implica, necesariamente, que los artículos sean baratos para la población de esa provincia.
El estudio se conoció a la espera de que el Indec difunda su Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril, dato oficial que se conocerá el próximo jueves. Las autoridades esperan que se registre un descenso después del 3,4% de inflación que se registró en marzo. La mayoría de las estimaciones privadas anticipan un descenso a un rango de entre 2,5% y 3%.

