INFORME ESPECIAL

Mudarse, un desafío para el bolsillo: ¿Cuánto cuesta un flete y qué precios se barajan?

Al desgaste físico y mental se suma ahora el costo oneroso del servicio.

¿Contratar un flete para la mudanza? El cambio de vivienda ya implica un desgaste físico y mental, propio de la organización del traslado y el cambio de espacio. Y en estos tiempos de ajuste, por si fuera poco, se le suma otra dificultad: el costo oneroso de los servicios de flete y mudanza, que alcanzan valores millonarios. Por eso, muchos lo piensan una o más veces antes de mudarse. 

En este sentido, Leonardo, mudancero de la zona de Valentín Alsina, reconoció al ser consultado por Crónica: “Hay mucha gente que antes no te peleaba el precio. Te decían ‘venite con el camión y con cinco peones’. Embalábamos, cargábamos y ni consultaban el precio. Ahora, por todo el servicio, la gente pregunta mucho”.
El comportamiento cuidadoso de la clientela trajo sus consecuencias. “Hay semanas en las que trabajamos casi todos los días y en otras ninguno”, señaló el especialista. 

Por su parte, Aníbal, que se desempeña en el barrio porteño de Floresta, aportó un panorama parecido: “Esto es surfear en una ola que sube y baja, de acuerdo a los últimos tiempos. Ahora está dentro de todo estable, porque el dólar se mantiene así”. 

 

En afán de conservar su clientela, el experto en transporte de bienes mobiliarios explicó que hay transportistas que cobran $50.000 o $70.000 la hora. “Los precios están altos y, entonces, la demanda baja. Por lo tanto, hay que saber manejar los tiempos y el bolsillo del cliente”, admitió.

En relación a los importes brindados por Aníbal, vale agregar que, en el caso de los trabajos por hora los costos se incrementan de acuerdo al vehículo a emplear para la mudanza. Un servicio realizado con una camioneta utilitaria oscila entre $10.000 y $15.000 la hora, mientras que con un camión de mediano porte ronda entre $40.000 y $60.000 pesos, con la exigencia de un pago mínimo de cuatro horas. 

Sin embargo, ambos mudanceros remarcaron que sus modalidades de tareas son muy diferentes a las pautadas por horas. Quien realiza ese tipo de trabajos en Floresta detalló: “Las mudanzas implican muchos requisitos. Lo primero que se pregunta es si el traslado es de edificio a edificio, con el objetivo de saber las horas que el consorcio fija para mudanzas, que habitualmente se realizan los sábados. Además, les pido detalle de lo que tienen que mudar: si es monoambiente, dos, tres o una casa, y así ya me imagino cómo debo preparar la camioneta”. A su vez, destacó: “Es muy importante preguntar si tiene ascensor, si es amplio, si algún mueble, sillón, o conjunto de sommier hay que bajarlo por escalera y cuántos pisos. Si tienen gente para ayudar...”. Bajo esta mecánica, Aníbal continuó: “Con los datos que me proporcionen ya calculo el tiempo aproximado de trabajo y así oriento a los clientes lo que les va a salir el costo final, para que se queden tranquilos y sepan de antemano lo que les costará la mudanza. En cambio, por horas es incierto, porque te pueden decir una cantidad de tiempo determinada, pero hay muchos imprevistos en el medio, como el tránsito, o las características del lugar”. 

Este tipo de labores se cobra de acuerdo con las dimensiones del espacio. Por ejemplo, una mudanza de un departamento de tres ambientes equivale a un millón y medio de pesos. En tanto, el traslado de los bienes mobiliarios de casa de amplias dimensiones ronda entre los 2,5 millones y los 3 millones de pesos. No obstante, un servicio en un monoambiente oscila en 600.000 pesos. En ese sentido, Leonardo aclaró: “Se pasa primero el presupuesto y, si el cliente lo acepta, le hago la mudanza. En cambio, otros te ponen condicionamiento de precios si es por escalera o no, y otros factores”. Justamente, y vinculado a esta situación, quien realiza mudanzas en Valentín Alsina marcó una diferencia entre un trabajo de flete y uno de mudanza: “La diferencia es que el primero te abre la camioneta y vos cargás. En cambio, un mudancero va el día previo con las cajas, el material de embalaje y embala todo”. 

En ese contexto que contempla una diversidad de ofertas y valores en el traslado de bienes mobiliarios, mudarse no es sólo un desafío tedioso por el hecho de moverse de un punto a otro, sino también porque los ingresos se mudan del bolsillo propio. Por lo tanto, ya están aquellos que analizan fletar la mudanza para mucho más adelante.
 

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