ORDENANZA

Prohibieron a los limpiavidrios en una ciudad patagónica y aplicarán multas millonarias

La medida fue aprobada por mayoría en un Concejo Deliberante e impide la actividad de "trapitos" y lavacoches en semáforos y esquinas. Buscan ordenar el espacio público y mejorar la seguridad vial.

El Concejo Deliberante de Neuquén sancionó una ordenanza para la prohibición total de los limpiavidrios y prevé multas millonarias para quienes no cumplan con la normativa.

La medida, que fue aprobada por mayoría (13 votos sobre 18 y una abstención), impide la actividad de "trapitos" y lavacoches en semáforos y esquinas de la capital neuquina. Además, la medida busca ordenar el espacio público y mejorar la seguridad vial.

Esta normativa prohíbe de forma explícita la actividad en la vía pública y habilita a inspectores municipales y a la policía a intervenir en los distintos puntos de Neuquén. La ordenanza incorpora esta práctica al Código Contravencional, que permitirá aplicar controles más estrictos y sanciones concretas.

Se establecieron multas económicas que van desde los $17.520 hasta los $350.000 para quienes realicen estas tareas. Incluso, los automovilistas que acepten el servicio también podrán ser sancionados con multas que alcanzan los $262.800.

Votación a favor de la medida

Por otra parte, la aprobación de la ordenanza no estuvo exenta de opiniones divididas. Por un lado, la presidenta del Concejo Deliberante, Claudia Argumero y los concejales Atilio Sguazzini Mazuel, María Victoria Fernández, Mariana Cofré, Santiago Galíndez (Movimiento Popular Neuquino), José Luis Artaza, Joaquín Eguía, Cintia Meriño (Fuerza Libertaria), Denisse Stillger (PRO), Ana Karina Rojo (Pluralistas), Laura Pérez (Comunidad Neuquinizate), Sergio Marino (Juntos Por la Vida) y Romina Miranda (Confluencia Neuquina), votaron a favor.

Por su parte, cuatro funcionarios tomaron la postura de votar en contra del proyecto. Estos fueron Valeria Todero (Coalición Cívica - ARI), Federico Sánchez (FIT Unidad), Julieta Katcoff (PTS - FIT Unidad) y Daniel Figueroa (Unión Por la Patria - NQN). Además, el concejal por La Libertad Avanza, Nicolás Montero, se abstuvo de votar.

Debate en el recinto

El tratamiento del proyecto generó un intenso debate dentro del recinto, ya que la concejala Katcoff advirtió que "esta medida no resuelve el problema de fondo" y sostuvo que se trata de una respuesta a una problemática social vinculada a la pobreza y la exclusión. Además, planteó que la ordenanza podría implicar "convertir la pobreza en una falta", sin abordar las causas estructurales que llevan a muchas personas a trabajar en la calle.

Las multas para los trapitos y limpiavidrios en Neuquén van desde los $17.520 hasta los 350 mil pesos.

Desde los bloques que acompañaron la iniciativa, defendieron la necesidad de avanzar sobre lo que consideraron un "problema creciente de convivencia y seguridad" en la ciudad. El concejal Artaza calificó la situación como un "inconveniente importante" y respaldó la decisión de avanzar con la prohibición para "ordenar la ciudad".

Crecimiento de la actividad

Más allá de la prohibición, desde el Concejo reconocieron que la problemática tiene un trasfondo social complejo. Según relevamientos oficiales, la actividad creció de manera sostenida desde la pandemia y se replica en distintas ciudades del país.

En ese marco, se informó que se implementará un abordaje integral para las personas que realizan estas tareas, que incluirá capacitaciones laborales, programas de inclusión social y asistencia en salud mental y adicciones.

Además, se indicó que el 70% de las personas censadas no son oriundas de Neuquén, por lo que se trabajará en la revinculación con sus lugares de origen.

Desde el Ejecutivo municipal señalaron que el objetivo principal es mejorar la circulación, reducir riesgos viales y evitar situaciones de conflicto en la vía pública, como hostigamiento o acoso denunciado por vecinos.

Al mismo tiempo, la medida intenta dar una respuesta a un reclamo creciente de la comunidad, en un contexto donde la presencia de limpiavidrios en esquinas y semáforos había generado preocupación.


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