Tras dos años, cientos de peregrinos retomaron el pacto de fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro
Cientos de fieles retomaron el acto de fe tras dos años interrumpidos por la pandemia. La popular celebración de todos los 15 de septiembre contó con la presencia de miles de devotos al Señor y a la Virgen del Milagro.
Como todos los años, cada 15 de septiembre se lleva a cabo, en Salta, la popular celebración con motivo de la renovación de pacto de fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro. En esta oportunidad, y a causa de la pandemia que obligó a frenar la celebración por dos años consecutivos, la estatuilla de la inmaculada y de Cristo pudo salir de la basílica, en una tarde soleada y a pura algarabía.
Los años anteriores, en el que el coronavirus tomó protagonismo y obligó a la sociedad a respetar las normas de Estado de cuarentena y distanciamiento social, impidió llevar a cabo la peregrinación con normalidad y sólo se realizó bajo intensas restricciones. En aquella oportunidad, el Gobierno salteño diagramó un severo operativo de seguridad sociosanitaria, con la particularidad de la figura de la Virgen y del Señor transportados en un vehículo para agilizar el tránsito y e impedir la aglomeración de fieles.
Todo eso quedó atrás ya que, hoy a la tarde, las estatuillas del Señor y la Virgen del Milagro salieron de Catedral Basílica de Salta, con la emoción del público a flor de piel y el seguimiento de cerca de los miles de fieles, luego de dos años sin el contacto cercano de su gente.
En primera instancia, la popular celebración del Milagro inició con la puesta en marcha de la procesión junto con la Cruz Primitiva. El hecho histórico sumó a cientos de fieles que colmaron la Plaza 9 de Julio, frente a la Basílica salteña. Esta parte de la jornada significó la previa de lo que sería la partida de las imágenes principales. Lo mismo sucedió un rato más tarde con la salida de la Virgen de las Lágrimas, con el sonido de fondo de las campanadas de la iglesia.
Alrededor de las 16, llegó el primer momento emotivo de la jornada. La Virgen del Milagro salió de la Catedral y los seguidores no pudieron contener las lagrimas por la emoción. La procesión inició sobre la calle España y siguió su trayecto totalmente vallado, donde la gente se ubicó detrás de las barras de contención, agitando sus pañuelos y acompañando el momento con aplausos.
La segunda emoción de la jornada sucedió media hora después: llegó el turno de la salida del Señor del Milagro. Las sirenas de fondo anunciaron su inminente partida de la Basílica salteña, y los pañuelos blancos de los fieles volvieron a agitarse. Previo a la procesión, la policía de la provincia entonó el himno del Señor del Milagro, y unos instantes mas tarde, comenzó la caminata hacia la renovación del pacto de fidelidad en el monumento 20 de Febrero.
Las estatuillas del Señor y la Virgen del Milagro llegaron al monumento 20 de Febrero
Luego de una extensa recorrida, finalmente las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro arribaron al icónico monumento 20 de Febrero, donde todos los años se renueva el pacto de fe. El Monseñor Mario Cargnello fue el encargado principal de tomar la palabra en la popular celebración
"Divino Jesús crucificado, y Señor nuestro del Milagro, el pueblo de Salta, hoy postrado en nuestra presencia ,viene a renovar el voto de sus mayores, cuando acudiera a vos, encontrando el remedio de su aflicción", inició el testimonio el sacerdote local.
"Hacemos nuestro el pacto de fidelidad celebrado por nuestros antepasados prometiendo que vos, dulce Jesús, serás siempre nuestro y que nosotros seremos siempre tuyos", reafirmó el clérigo, ante la presencia de cientos de fieles en el lugar . "Extiéndanse vuestros brazos sobre este pueblo y la nación Argentina, para protegernos y defendernos, y hacer que las verdades de nuestra fe y enseñanzas de la iglesia, sean siempre el Norte de nuestras acciones y el fundamento inconmovible de nuestras instituciones", agregó.
En cuanto a la figura de la Virgen del Milagro, Cargnello tomó la palabra e hizo lo propio con el pacto de compromiso: "Nuestra amada Virgen del Milagro. El pueblo de Salta, postrado a vuestros pies, quiere reconocer y renovar los votos de sus padres, al jurar vuestro patronato y ponerse bajo vuestra protección".
"En presencia del cielo y de la tierra, hacemos nuestro el voto que en septiembre de 1692 hiciera este pueblo de celebrar los dios en que os manifestaste y su especial protectora, y juramos tener os siempre por madre y abogada nuestra" sintetizó el sacerdote.
Una vez finalizado el acto de renovación de pacto de fe, ambas figuras retomaron a la Catedral Basílica salteña.

