Por Ariel Martín Lopez
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A medida que el solsticio de invierno se acerca, y el velo entre el reino de los mortales y el mundo de los espíritus se hace más delgado, no debería sorprendernos ver un aumento repentino en los reportes de mujeres que han tenido sexo con fantasmas. A principios de la última semana, una mujer llamada Sian Jameson le dijo al diario británico The Sun que tuvo un encuentro sexual con un guapo fantasma en una remota cabaña en Gales, luego de una ruptura por demás traumática con su novio.

La joven galesa fue visitada en una serie de sueños eróticos, y luego se materializó a su lado. “Durante el acto sexual, pude saber y sentir todo tipo de cosas acerca de él: su nombre era Robert y vivió hace más de 100 años”, le relató al tabloide. “Su cuerpo era suave y ligero. Incluso cuando se movía sobre mí, presionando hacia abajo, se sentía muy ligero. Fue muy extraño, ¡pero el sexo fue increíble!

Se suma otra

Poco después, siempre en el Reino Unido, una mujer llamada Amethyst Realm apareció en el programa de televisión británico This Morning, afirmando que comenzó a tener sexo con fantasmas en su casa y que desde entonces no ha tenido sexo con ningún ser humano. Su primer encuentro erótico con un fantasma ocurrió hace 10 años, cuando todavía estaba en una relación con su prometido mortal.

Como suele ocurrir con los amoríos, Realm fue sorprendida a medio coito cuando su futuro esposo regresó un día antes de un viaje. “Vio la silueta de un hombre a través de la ventana del cuarto de visitas”, explicó. Habiendo sido traicionado, el novio de Realm rompió con ella y, entonces, la mujer y el fantasma decidieron tener sexo por toda la casa: “Una vez que mi prometido se fue, tuvimos relaciones en todas partes, [pero] siempre dentro del inmueble”, dijo.

El romance con ese fantasma en particular duró un tiempo, hasta que la entidad “comenzó a aparecer cada vez menos” y Realm terminó con el amorío interdimensional. Después de eso, Realm comenzó a tener sexo regularmente con una variedad de fantasmas, cada uno tan distinto en estilo y sensación como cualquier pareja humana podría serlo. “Ahora, no me interesan los hombres”, declaró muy suelta y decidida. Gustos son gustos....

Siempre fascinante

El sexo paranormal ha resultado objeto de fascinación durante siglos en todas las culturas, desde la vampiresa japonesa Yuki-Onna, quien se dice que duerme con hombres y luego los mata, hasta Lamia, una mimetista griega que atrae y asesina a los hombres. El mismo Merlín tenía un padre demoníaco. Y los mitos acerca de seres espirituales sexuales abundan, tal como el hada Melusina y la icónica Lilith, quien seduce a los hombre en sus sueños para engendrar hijos demonios.

Esta fascinación, claramente, ha persistido en la era moderna. Más allá de las historias de Sian y Realm, hay una cantidad innumerable de personas (incluida la estrella del pop Kesha) que ha reportado estas experiencias. “A lo largo de la historia, ha habido muchas personas que afirman tener relaciones sexuales consensuadas con espíritus humanos, así como también muchas que afirman haber sido forzadas por una entidad a tener relaciones sexuales. Esto, generalmente se conoce como espectrofilia”, dice Jason Hawes, fundador de la Atlantic Paranormal Society y miembro del elenco de la serie Ghost Hunters de SyFy.

Las personas que tienen sexo con fantasmas experimentan tanto encuentros “positivos como negativos”, explica Lloyd Auerbach, director de la Oficina de Investigaciones Paranormales y presidente de la Forever Family Foundation, una organización dedicada a la comprensión del más allá. En su experiencia, la mayoría de estos informes tiende a ser negativo, aunque reconoce que esto puede deberse a que es menos probable que las personas llamen a las autoridades paranormales después de un encuentro placentero o positivo.

La razón por la que escuchamos principalmente sobre los encuentros sexuales desagradables es porque la gente está pidiendo ayuda”, dice Auerbach. (Es común que escuche acerca de espíritus alegres a los que les gusta fornicar en circunstancias casuales, como en fiestas). Si uno está experimentando manifestaciones sexuales nocivas o indeseadas por parte de un fantasma, la solución es alentadoramente simple. “Los vivos tienen más poder psíquico del que tendrán alguna vez los muertos”, dice Auerbach. Para evitar tales manifestaciones indeseadas, sólo es necesario visualizar un campo de fuerza que rodee al espectro depredador y así bloquearlo energéticamente.