Colecciones aztecas con civilizaciones más antiguas
CRÓNICA FENÓMENOS PARANORMALES A pesar de haber transitado por diferentes siglos, hay infinidad de coincidencias y puntos de concordancia, como mitos similares entre los egipcios y sumerios.
La mayoría de los historiadores que han investigado cómo se fue conformando la civilización que alcanzaría luego el status de Imperio Azteca coincide en que todo comienza alrededor del año 1000 de nuestra era, cuando una tribu guerrera, probablemente huyendo del hambre y otras vicisitudes, inició una migración hacia el sur, desde lo que es el norte de México.
A pesar de muchas dificultades en esa odisea, confiaron en que los dioses les revelaran el lugar donde poder fundar un pueblo, hecho que ocurrió en 1325, cuando se asentaron para fundar la ciudad de Tenochtitlán, Allí se construyó un templo en una isla pantanosa en el lago Texcoco, en el centro de las montañas mexicanas.
La capital fue dividida en cuatro distritos, asociados a los cuatro puntos cardinales que representaban distintos dioses. En el recinto sagrado en el centro de la ciudad se colocaron los templos principales, incluyendo el Templo Mayor o Gran Templo, que se convirtió en el corazón de la ciudad y el centro espiritual y material de su universo.
A pesar de haber dejado su impronta, el Imperio Azteca duró aproximadamente unos 200 años, hasta 1521, y fue uno de los más trascendentales de la historia de la humanidad. Su popularidad se debe a que estuvo rodeado de situaciones misteriosas y extrañas, empezando con las inmensas similitudes que existen con una de las civilizaciones más emblemáticas de la Antigüedad y que estaba ubicada en el lado opuesto del mundo: la emblemática región mesopotámica, donde, mucho antes, sumerios y acadios, y posteriormente los egipcios, hicieron historia.
Por eso mismo, una de las cosas que más llamó la atención de los historiadores es la mención de diferentes mundos y criaturas que provenían de estos ¿Las antiguas civilizaciones sabían que existían mundos con civilizaciones desde miles de años atrás? Los antiguos mitos aztecas mostraban acabados conocimientos con respecto a que miles de años atrás habían existido diferentes mundos que eran totalmente ajenos al que ellos estaban desarrollando.
Los investigadores de culturas antiguas aseveran que esta civilización precolombina tenía la creencia de que el hombre existió cuando los dioses Quetzalcóatl y Tezcatlipoca crearon la Tierra al asesinar a un monstruo que se encargaba de matar a los habitantes.
Por su parte, los mitos también señalan que ambos dioses descendieron de los cielos para crear la nueva Tierra. Muy similar a los mitos egipcios y sumerios. De todos modos existen otras versiones de cómo habrían sido las cosas, dado que los dioses Quetzalcóatl y Tezcatlipoca desearon crear la Tierra, pero antes debían acabar con una gran bestia para que, luego de su muerte, se creara parte del mundo en el que habitamos.
Los historiadores sugieren que estos dioses son los más importantes para las creencias de los aztecas. Pero lo más trascendente es que esos hechos, como se puede apreciar, son muy parecidos a los de otras civilizaciones, lo que también indica una posible conexión cercana. Durante aquellos años, la única forma en la que el hombre podía explicar las cosas que sucedían a su alrededor era a través de los mitos y leyendas.
Y si bien algunos desestiman dicha presunción a modo de teoría, resulta imposible de explicar cómo es posible que la mayoría de las civilizaciones, tan distantes una de otra, tuvieran mitologías casi idénticas, aun en diferentes períodos.
Más detalles
Otras apreciaciones que generaron controversia entre los analistas es que los dioses más poderosos de las creencias de este tipo bajaron todos de los cielos, tal cual como sucede en las mitologías de civilizaciones mucho más antiguas.
Por otro lado, en cuanto a los solos que representa a un mundo diferente, se podría mencionar que los aztecas intentaron explicar de alguna manera todo lo que conocieron en sus días. Por otra parte, muchos de los historiadores especializados en esta cultura aseguran que aún existen muchos misterios que todavía no se llegaron a descubrir.
A pesar de eso, aún existen una gran cantidad de inscripciones y textos que seguirán siendo estudiados para alcanzar una teoría más contundente. Vale remarcar que el Imperio Azteca fue una población que se caracterizó por el conocimiento de diferentes ciencias, a pesar de su relativamente corta existencia como civilización.
Esto presupone que estaban mucho más avanzados en diferentes ámbitos, hasta la llegada de los colonos españoles. Fue entonces cuando aquellas creencias se vieron minimizadas por la imposición de las que traían los conquistadores.
A pesar de que esas culturas se fueron perdiendo con el pasar de los años, sus ruinas dejaron una gran cantidad de evidencia sobre su mitología y sus dioses, las cuales guardan una estrecha relación con civilizaciones mucho más antiguas.
Una vida gobernada por los dioses y el calendario
Como muchos otros pueblos mesoamericanos, los aztecas parecían conocer muy detalladamente detalles de astronomía, de igual forma que sucediera con sumerios, acadios y caldeos. Así, los aztecas dividían el universo en tres niveles: el Cielo, la Tierra (una isla con el Templo Mayor en el centro) y el Inframundo, habitado por el dios de la muerte y sus camaradas.
Los dioses y diosas de la dualidad eran la fuente de cuatro principios creativos y ocupaban los "cuatro caminos del universo" que se corresponden con los cuatro puntos cardinales. A su vez, consideraban que el tiempo era cíclico y que las vidas de los humanos estaban influenciadas en turnos por los dioses, en intervalos regulares.
El calendario anual duraba 365 días y se componía de 18 meses de 20 días, lo que suma 360 días. "Los cinco días restantes" eran vistos como muy adversos, por lo que era mejor evitar todo tipo de actividad o emprendimiento. Todos los meses un dios era honrado. Este calendario era aplicado a la agricultura e incluía numerosas fiestas dedicadas al dios de la lluvia.
Con respecto a las víctimas, eran sacrificadas para alimentar el culto al Sol y a la Tierra. Cuando había una época sin lluvias y las cosechas corrían peligro, los aztecas sacrificaban un niño para recuperar el favor del dios de la lluvia. Diferentes tipos de víctimas eran sacrificados: soldados capturados en batallas, esclavos, gente condenada a muerte por sus ofensas y chicos. Prácticas también presentes en otras civilizaciones.

