Danbiel Beylis
paranormales@cronica.com.ar

Imaginar vida en otro planeta que no sea el nuestro. Las pruebas son constantes, pero así y todo surgen diversas visiones entre el grupo de las personas que creen en su existencia. ¿El motivo? Están aquellos que catalogan como un “sueño” poner en contacto la inteligencia de ellos con la nuestra, mientras figura otro grupo “selecto” que considera como una verdadera “pesadilla” vincularnos de forma permanente, por el simple hecho de no conocer cuál podría ser su reacción. En nuestro planeta son varios los países que implementan una importante inversión económica para tener más conocimiento acerca de otras “razas”, siendo Estados Unidos el más involucrado en la investigación. Tal es así que recientemente surgió una versión aterradora, que indica que existe una base secreta (¿en construcción?) para extraterrestres que se alimentan de humanos. Así como lo lee...

Hay testimonios

Según los testimonios, América (especialmente en los países del Norte) es el continente más visitado por seres de otros mundos. Sin embargo, podría ser que no sólo anden de paso, sino que desean instalarse hasta la eternidad. A priori, asombrosos documentos oficiales del gobierno y las fuerzas militares de los Estados Unidos revelan una desconcertante base secreta que se estaría construyendo en un área remota de Nuevo México, adecuada para la colaboración con entidades extraterrestres. Por si fuese poco, el Departamento de Agricultura la potencia publicó una serie de archivos sobre supuestas actividades de alienígenas y la presencia de OVNIS en la tierra, administrada por el Servicio Forestal de los Estados Unidos, que incluye algunos detalles y acusaciones bastante extrañas.

La base estaría ubicada en Nuevo Mexico, Estados Unidos (Foto ilustrativa).

The Black Vault

El detonante de este episodio lo tuvo a John Greenewald como protagonista. El fundador del sitio The Black Vault, detectó datos del servicio forestal estadounidense. Los registros de la oficina de servicio de la región suroeste de Albuquerque, Nuevo México, describen en detalle la solicitud extravagante de un presunto testigo, sobre la construcción de una base extraterrestre en el Bosque Nacional Tonto, cerca de Phoenix, Arizona.

Esto surge de un correo electrónico enviado por el Departamento a todos los guardaparques: “Esta mañana David recibió una llamada de la recepción de un hombre que informó sobre la construcción de una planta gubernamental secreta en el Cañón cerca del Río Salado, más allá del Pinal Creek (río arriba del lago Roosevelt). La persona que llama afirmó haber visto las grúas de construcción salir de los acantilados, de igual manera que observó aviones furtivos en miniatura y OVNIS, así como personas que trabajan juntas en el sitio junto con algunos extraterrestres que aparentemente se alimentarían de carne humana. La persona que llamó también explicó que había encontrado una cabeza cortada y tomó algunas fotos. El hombre informó que tiene 60 años, que no está loco y que no usa drogas. Dijo que ya había llamado a la oficina en el lago, pero que no sabía si esas personas estaban involucradas o no”, expresaba el enigmático correo electrónico que se filtró y generó un revuelo a nivel mundial.

¿Todo oculto?

Los registros no describen con detalle si dicha comunicación es seguida o no, pero la dirección de correo sugiere de un posible encubrimiento. De hecho, hay varias declaraciones que promueven la idea de que Estados Unidos sabe todo pero lo mantiene en secreto por miedo de lo que ocurriría si las noticias salieran al dominio público.

Algunas de las teorías de la conspiración más extravagantes que aparecieron en los últimos años aseguran que las “entidades alienigenas superiores” llegaron hace mucho tiempo a la Tierra, y que los gobiernos de las potencias (y en especial Estados Unidos) llegaron a un acuerdo con esos seres para evitar que nos arrastren hacia otros mundos desconocidos, o que directamente dominen la raza humana.

En consecuencia, les darían bases secretas para vivir, incuyendo algo que parecería inadmisible, un suministro de humanos para que esos seres se puedan alimentar, además de realizar todo tipo de experimentos. A cambio de este beneficio, el gobierno estadounidense habría tenido acceso a su inalcansable conocimiento tecnológico.

En un remoto bosque de Phoenix, hay quienes aseguran que existe una base de extraterrestres.

Ventaja decisiva

A partir de esa elucubración que se hace en el párrafo anterior, ¿se imaginan una guerra en la que uno de los involucrados cuente con ayuda alienígena? Aunque esta situación pareciese utópica, hay una persona en el mundo que trata de darle veracidad.

George Filer, un agente de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, argumenta que los extraterrestres ayudaron a los estadounidenses durante la guerra de Vietnam, un conflicto bélico librado entre 1955 y 1975, que terminó en inesperada derrota para la potencia, además de innumerables vidas perdidas. Lo cierto es que actualmente Filer es el director de la sección oriental de la Mutual UFO Network (MUFON), la mayor organización del mundo dedicada al estudio de los OVNIs y la investigación de la vida en otros planetas.

Y es él quien ratifica que la base militar secreta en el Bosque Nacional de Tonto no sería la única en la Tierra. Incluso, en una serie de informes en línea, conocidos como “Archivos de Filer”, el investigador Scott Heckman habla de una base en el bosque nacional, donde decenas de personas también “desaparecieron” sin dejar rastros.

Y agrega: “La base más importante que yo era capaz de seguir tiene acceso en el Bosque Nacional Tonto. Lo descubrí mientras acampaba en el desierto de Sierra Ancha. Los OVNIs seguían volando por la cuenca, a dos minutos de distancia. Volaron a baja altura, hacia el sudeste, a unos tres mil kilómetros sobre el suelo. Durante el día, algunos aviones A-10 también usan el área de entrenamiento. La práctica de reabastecimiento de combustible también tiene lugar aquí tanto de día como de noche. Estas áreas se vieron afectadas por numerosas desapariciones inexplicables, que se han producido en el condado de Cochise en los últimos 30 años. Los autos fueron encontrados abandonados, con sus documentos, el dinero y las llaves dentro del automóvil. Sus ocupantes han desaparecido misteriosamente, y nunca más se han encontrado”.

George Filer asegura que los alienígenas ayudaron a Estados Unidosw en la guerra de Vietnam


Epílogo

Si las exposiciones de Filer y de Heckman son reales y concretas, lo que no sería demasiado raro, considerándose que el primero es parte de una de las organizaciones más serias en lo que respecta a lo investigativo del Fenómeno OVNI, como es MUFON, y si ese “acuerdo” incluye una cooperación entre terrestres y alienígenas que incluya aporte tecnológico a cambio de vidas humanas, el tema resulta más que serio y, fundamentalmente, como para hacer un estudio mucho más profundo y aclaratorio.

Stephen Hawking lo había anticipado

La muerte de Stephen Hawking no lo alejó de su popularidad. Al contrario. Algunas de sus ideas parecen inmortalizarse. Una de esas tiene que ver con su negación a mantener contacto con los extraterrestes. El, físico sabía que existía grandes posibilidades de que algunos países tuvieran bases alienígenas secretas y se negaba a eso, así como también se mostraba reacio a la chance de enviar al espacio nuestra posición en el Universo y hacernos notar.

En 2010 el científico ya planteaba que los extraterrestres inteligentes podrían ser simples saqueadores, dispuestos a conquistar y explotar nuestro planeta, tal como ocurrió cuando Cristóbal Colón se topó con los nativos americanos. “Si lo hacemos, podrían ser mucho más poderosos que nosotros y nos darán el valor que nosotros damos a las bacterias”, repetía con insistencia.

Las cautelas de Hawking se basaban en la idea de que una civilización extraterrestre que pueda captar nuestras señales y entender de dónde vienen, especialmente si se trata de alienígenas que viven alrededor de una enana roja tan antigua, como es el caso de Gliese 832, tiene el potencial de ser miles de millones de años más avanzada que nosotros, lo que nos convierte en un objetivo muy fácil de conquistar o invadir.

En cambio, Hawking sí estaba entusiasmado con la idea de viajar a otras estrellas, especialmente porque no tenía grandes esperanzas sobre nuestro planeta. El físico británico estaba convencido de que, para sobrevivir, la humanidad tendrá algún día que abandonar la Tierra y colonizar otros mundos. “Si queremos sobrevivir como especie, nosotros debemos también extendernos hacia las estrellas”, expresó durante su intervención en la presentación de la iniciativa, realizada en el rascacielos One World Observatory en Nueva York.