Acaso la muerte del físico teórico inglés Stephen Hawking resultó una operación de espionaje internacional, a partir de ocultamientos?

Un sorprendente informe del Servicio de Inteligencia Extranjera (SVR) emitido la semana pasada en el Kremlin, Rusia, indica que es “más que probable” que el famoso científico pudo ser asesinado el 14 de marzo -y no haber fallecido de muerte natural-, apenas 10 días después de una revisión de su investigación científica. El artículo “Una salida suave de la inflación eterna” expresa que es “la clave para desbloquear universos paralelos”.

Esa investigación interdimensional estaba siendo financiada por el físico y billonario ruso Yuri Milner y sus descubrimientos más secretos le llegaron al presidente estadounidense Donald Trump por su su yerno Jared Kushner, socio de Milner de la empresa de tecnología inmobiliaria Cadre.