Florencia Bombini
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Musicoterapia es una palabra que se escucha o se lee a menudo y que algunos lo consideran como una alternativa más a la hora de realizar un tratamiento específico. Pero no todos saben exactamente de qué se trata y cuáles son sus beneficios. Para comenzar a entrelazar los primeros hilos de este mundo, hay que saber que la musicoterapia consiste en un abordaje particular que emplea la música y sus elementos para mejorar la salud de las personas.

No es una metodología novedosa, para nada, sino que esto se ha empleado desde hace varios siglos en el tratamiento y la prevención de diferentes problemáticas.

Si bien se suele confundir este término con el hecho de escuchar una música agradable, este estilo de terapia se realiza con un musicoterapeuta, profesional especializado en el uso de los sonidos, la música, el silencio, el movimiento y el cuerpo con fines terapéuticos. Ellos emplean la música como un medio para mejorar el funcionamiento físico, social, emocional, comunicacional e intelectual. Y hoy está consolidada como una ciencia evidenciada y es estudiada en diferentes universidades del mundo.

La lista de aplicaciones abarca numerosos aspectos, desde autismo, problemas psiquiátricos, enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, por ejemplo), gente con diferentes discapacidades y hasta se utiliza como alternativa para controlar el dolor. De acuerdo con el asesoramiento de Verónica Sessarego, musicoterapeuta por la Universidad de Buenos Aires y especialista en intervenciones en el área de la perinatología y la salud mental, este tratamiento se aplica cada vez más en distintos ámbitos de la medicina y hasta se incluye en algunos tratamientos hospitalarios en áreas como la neonatología, pediatría, la obstetricia, la oncología, traumatología, neurología, clínicas del dolor, psiquiatría, así como en los cuidados paliativos.

En el embarazo
Sin embargo, la musicoterapia es una excelente alternativa para aplicarla en el embarazo, ya que puede ofrecer numerosos beneficios. Su uso se remonta a algunas décadas atrás y se utiliza como medio para mejorar la calidad de vida de la madre y del bebé en desarrollo, así como también para favorecer el vínculo prenatal con el feto.

¿Cuáles son las ventajas?

  • Ayuda a reducir los niveles de ansiedad y estrés: escuchar música no sólo actúa sobre algunos factores moduladores como la atención o la emoción, sino que favorece la producción de sustancias placenteras para el organismo como la dopamina o las endorfinas, que han demostrado científicamente que reducen los niveles de ansiedad y estrés de forma efectiva.
  • Mejora la estimulación y el desarrollo auditivo del bebé: a partir del tercer mes y medio de embarazo, el aparato auditivo del feto se termina de desarrollar. En esta etapa, es capaz de captar los primeros sonidos de dentro del útero, y hacia mediados del cuarto mes su oído ya será capaz de oír sonidos externos. Es decir, su oído es perfectamente capaz de discriminar y responder a sonidos en relación a un tono y ritmo.
  • Ayuda a la mamá a conectar emocionalmente con su bebé y su pareja, mientras que aprende a confiar en sus propias respuestas físicas para el proceso de parto. Además, genera un clima emocional adecuado y le transmite al hijo una sensación de placer. 
  • Durante el desarrollo del parto natural, sirve para centrar la atención, como distracción del dolor y estimulación de respuestas placenteras. En tanto, ayuda a mejorar la concentración en la respiración y en la relajación.
  • Protección: el uso de la música ha demostrado en un estudio científico que está asociada con un aumento de la inmunoglobulina A, anticuerpo vinculado a la inmunidad, y con un número mayor de células que combaten gérmenes y bacterias.

Es decir, son muchos los beneficios que ayudan a que el bebé y la mamá compartan un período de gestación de la mejor manera posible a través de la musicoterapia.

¿Cómo aplicar esta técnica?
Se pueden conocer los beneficios de la musicoterapia, pero ¿cómo se aplica? El punto principal para llevar adelante esta técnica es la consulta a los profesionales que abarcan esta temática. En este sentido, existen diferentes programas, que consisten en sesiones de 50 a 60 minutos de duración, de una o varias veces por semana, y que se ofrecen en grupos de hasta seis u ocho mujeres con sus respectivas parejas. Lo que recomiendan los especialistas es aplicar esta metodología como mínimo dos meses, para que realmente demuestre efectividad.

Al respecto, Verónica Sessarego confirmó que este tratamiento se puede empezar en cualquier momento del embarazo, sin necesidad de esperar a una edad gestacional mínima. Durante cada sesión se trabaja con música en vivo de modo que cada mujer y cada terapeuta hacen música en forma colaborativa. De esta forma, las embarazadas tendrán un papel activo en la creación musical espontánea junto con los terapeutas por medio de la utilización de una variedad de instrumentos estandarizados y adaptados a sus necesidades.

Para conocerse antes del nacimiento
La musicoterapia durante el embarazo puede ser de gran utilidad para las mamás que no pueden conectarse con su bebé, como también para aquellas que quieran lograr una mayor conexión y comunicación con su hijo. De este modo, se puede establecer una relación temprana con su bebé en desarrollo y ambos se van conociendo antes del nacimiento. El uso de la terapia musical en el embarazo puede ayudar a las futuras mamás a dejar de lado (al menos una vez por semana) las actividades y preocupaciones que les exige la vida actual y que puedan encontrar un espacio de contención, placentero, confiable, seguro para relacionarse con su hijo. De esta manera, las mujeres tienen la posibilidad de reforzar el vínculo con el bebé de una forma particular y efectiva.