Esta enfermedad no es muy común en los felinos, sin embargo, es importante saber cómo identificarla con la finalidad de poder atacarla de una forma rápida y efectiva, antes de que se convierta en un problema mayor. Aunque la sarna no es común en los gatos, si llegan a padecerla, las zonas más afectadas están detrás de las orejas, mientras que existen diferentes tipos de sarna que se califican según el ácaro que la ocasiona.

Cómo identificarla

Si observás que tu gato se rasca más de lo normal y además ves algunas zonas rojas en su piel, es posible que estés ante la presencia de sarna en tu mascota. Para aprender a identificar la sarna en gatos, en primer lugar debemos saber que es una afección de la piel que es causada por una especie de ácaro.

Estos son microscópicos y no pueden ser identificados a simple vista, razón por la cual es de suma importancia prestar especial atención al comportamiento de nuestro felino. Los parásitos que causan la sarna se alojan en la piel del animal, específicamente en la dermis, y en ningún caso llegan al interior del organismo del gato.

En todos los casos la sarna tiene como medio de contagio el contacto; por ser parásitos que viven en la piel del animal, no poseen la capacidad de sobrevivir fuera de ella por un período mayor a unas dos semanas, razón por la cual sólo puede pasar de uno a otro. No obstante, no es necesario el contacto físico entre dos animales: basta con que se encuentren cerca, se rocen o hayan compartido algo, como un comedero o manta. Aunque no es común que se contagie la sarna de los gatos a los humanos, se puede crear riesgo de contagio si el gato presenta picor y enrojecimiento temporal.

Síntomas de la sarna

Identificar la sarna en gatos es de suma importancia, pero también es fundamental que conozcamos los síntomas más comunes que poseen estos tipos de ácaros entre ellos, aunque cada uno produzca síntomas únicos. Los síntomas comunes que pueden presentar los parásitos son los siguientes, en cuanto a la salud de nuestro animal: pérdida de pelo, enrojecimiento en la piel, rascado brusco, lamido constante, infección localizada, inflamación, aparición de costras, en especial en las orejas, eccemas y descamación de la piel, secreción de color oscuro en el oído. En los casos graves, hemorragias y perforación del tímpano. Debes saber que el identificar la sarna en los períodos iniciales es algo difícil, ya que los síntomas comienzan su aparición pasadas las dos o tres semanas del contagio, por lo que es de suma importancia fijarse si el gato se rasca o lame con más frecuencia de lo normal, o si se nota pérdida de pelo en el animal. Si es así, lo más recomendable es que se consulte al veterinario en forma inmediata.

Cuestión de cuidados

Ahora que sabemos cómo identificar la sarna y sus síntomas, tenés que saber que nunca hay que medicarlos por nuestra cuenta, que lo mejor será visitar al especialista para iniciar un tratamiento que ayudará a combatir el ácaro causante de la sarna en tu mascota. Este tratamiento puede ir desde la aplicación de pipetas en las zonas afectadas del cuerpo de tu gato hasta los champúes especiales para esta enfermedad: los medicamentos orales como las pastillas antiparasitarias, e incluso las inyecciones antisárnicas. En el caso de los gatos cachorros infectados con sarna, no se recurre a la vacunación, sino a un tratamiento a base de baños frecuentes con jabones antiparasitarios, pipetas, gotas y vaselina para las zonas que se encuentren escamadas.