Está científicamente comprobado que el uso intensivo de computadoras, tablets y celulares podría adelantar hasta 10 años la aparición de la presbicia, la cual normalmente era un problema, en algunos casos, a partir de los 50.

Sin descanso

No importa donde estés, ya sea en el trabajo, en los ratos de ocio, cuando estás viajando, durante la comida y las conversaciones, y hasta en la cama, en muy poco tiempo no quedó prácticamente ningún espacio sin “colonizar” por las pantallas de celulares, computadoras, tablets y demás sucedáneos que se apoderaron de toda nuestra atención, causando un impacto total en nuestra psicología, en la manera de relacionarnos, y también en nuestra visión. Literalmente.

“La presbicia es la causa de consulta más común en pacientes de 40 años en adelante, aunque puede aparecer antes también, pero como es parte de un proceso natural de deterioro, lo más probable es que todos se vean afectados en algún momento de su vida”, explicó a esta publicación el doctor Robert Kaufer (MN 83.878/MP 445.193- 4), especialista en Cirugía Oftalmológica y director médico de Kaufer Clínica de Ojos, centro de alta especialización en oftalmología ubicado en la localidad de Martínez, provincia de Buenos Aires.

En tanto, el especialista advierte que es mayor aún el riesgo utilizando este tipo de aparatos, mientras que clínicamente la solución más confortable y segura disponible actualmente para la presbicia es el reemplazo del cristalino por una lente intraocular multifocal, con lo cual se logra incluso el “milagro” de vivir sin depender de los anteojos.

Esta nueva tecnología, disponible en la Argentina, permite ahora también resolverlo con la máxima seguridad para el paciente.

Perder visión sin notarlo Ver la hora en el despertador al levantarse, diferenciar el shampoo de la crema de enjuague cuando se está bajo la ducha, prepararse el desayuno, ver los números en el tablero al entrar en el auto para manejar, son las tareas cotidianas que empiezan a dificultarse cuando la edad, por diferentes motivos, empieza a afectar la visión.

Además de la presbicia, la pérdida puede deberse a otras causas que se suman sin que el paciente lo advierta, como las cataratas, que son el principal motivo de ceguera prevenible.

La llegada al consultorio oftalmológico es motivada, la mayor parte de las veces, por la pérdida de calidad de vida, pero muchas veces, eso recién se da cuando la pérdida visual ya está muy avanzada. Por lo tanto, debemos tener una visita responsable, es decir periódica, al oftalmólogo.