Acusa a vecino por ataque homofóbico y de matarle a sus perros con "vidrio molido": "Si me pasa algo, ya saben por dónde viene"
Nicolás Solís, habló con cronica.com.ar, y enumeró una serie de ataques que habría recibido de parte del acusado, que tiene pedido de captura por robo, y de su familia, a los que acusa de "violentos".
Una disputa vecinal originada en el barrio Parque San Martín, escaló a un nivel de violencia que llegó al punto de ser "irreconciliable". El denunciante, Nicolás Solís, habló con cronica.com.ar, y enumeró una serie de ataques que habría recibido de parte del vecino, que tiene pedido de captura por robo, y de su familia, a los que acusa de "violentos", ya que habrían envenenado a sus mascotas, además del presunto ataque contra su pareja por homofobia, entre otros episodios que se resumen en un total de nueve denuncias.
La primera denuncia fue realizada en febrero del 2022, en el Juzgado de Morón. Detrás, hubo una seguidilla de ocho denuncias más que al día de la fecha reúnen un total de ocho.
Según recordó el denunciante en diálogo exclusivo con cronica.com.ar, el conflicto se originó hace cinco años atrás, cuando apenas pisó el barrio con el fin de mudarse a la casa que era de su abuela, para evitar que esta sea usurpada.
Aunque la disputa entre ambas partes viene de "vieja data", con el tiempo, lejos de apaciguarse, fue empeorando y llegó a un límite en el que Nicolás teme por su vida. "Si me pasa algo, ya saben de donde viene", sostuvo a este medio.
"Amenaza con que me van a venir a robar. Esto ya es lo último, ni siquiera puedo salir a comprar algo para comer", añadió.
El martes pasado, la pareja de Nicolás habría sufrido un "ataque homofóbico", contó el denunciante, quien señaló a su vecino y al hermano de este, como los autores de la golpiza.
De acuerdo a su relato, ese día, el acusado ingresó a la vivienda de la tía de Nicolás a la que habría extorsionado pidiéndole dinero.
"Cuando llega mi pareja, lo encuentra adentro del domicilio, y observa que le pedía plata a mi pareja, entonces se empezó a enojar. Mi vecino le dice que tenia que hablar con él, que vayan afuera, y es ahí cuando le empezó a pegar", relató Nicolás.
El ataque fue salvaje, según contó el denunciante. Trompadas en la cara, golpes, patadas y más golpes. "Le pegó una piña en la cara, después lo agarró de los pelos, lo apretó contra el paredón, y le pegó en las costillas, y le pegó en el piso", describió Nicolás.
Además, en la golpiza también se habría sumado el hermano del presunto agresor: "Le pegaron entre los dos". El ataque fue captado por las cámaras de seguridad.
En la pelea también intervino la mamá de Nicolás para frenar el ataque, pero le "habrían pegado también una trompada en el oido". Un patrullero arribó al lugar tras un llamado al 911, pero la calma duró apenas unos minutos. "Me mearon la basura y me la tiraron en la puerta", expresó el denunciante, quien dijo estar harto de las reiteradas provocaciones que recibiría de parte de sus vecinos.
La violencia y el daño se esparce en el barrio de forma desenfrenada, y pareciera no tener límites. Es que Nicolás, acusa a su vecino de "matarle tres perros pitbull, tras darles vidrio molido con veneno".
A su vez, entre las acusaciones, Nicolás contó que su "tía de corazón", lo denunció al mismo vecino por violencia de género.
"Una noche mi tía escuchó que esta gente le quería violar a su hija de 14 años, entonces ella hizo la denuncia. Una vez la golpeó a mi tía, y le bajó los dientes. La quiso violar, la llevó a la casa, la amenazaba de que le iba a tirar ácido", mencionó.
En ese contexto, Nicolás explicó que el pánico que infunde el denunciado y su familia se extiende a lo largo y ancho de todo el barrio que prefiere callar para no tener problemas.
"Tiene un arma, dispara al aire cuando quiere. Hace lo que quiere en el barrio", remarcó el denunciante.
"Él te extorsiona pidiendo dinero para cuidar la cuadra, se hace el jefe, y si no le das plata, te tira piedras, o te incendia la casa", contó Nicolás, que puntualizó que su mamá le daba dinero a sus espaldas, para evitar tener problemas.
"Empezó dándole mil pesos, de ahí para arriba. Yo no sabía nada", aseguró Nicolás, sobre su vecino, a quien describe como una persona "que anda en la joda toda la madrugada". Desde entonces, Nicolás y su familia esperan que la Justicia, demuestre un avance, para que el cese de la violencia se efectivice, y puedan vivir en paz.

