@melinardguez

Una joven de 18 años se tomó un colectivo para volver a su casa después de salir del trabajo y fue secuestrada por el chofer del interno en Monte Grande. La víctima debió saltar por la ventanilla para escapar de la terrible situación y el acusado, de 29, fue detenido por policías y familiares de la chica, que la estaban esperando en la parada en la que debía bajarse.

Camila Ortiz, una chica que trabaja como moza en un local de esa localidad bonaerense, salió de trabajar este miércoles por la noche y se tomó un colectivo de la línea 501, que circulaba sin pasajeros, en la calle Bulevar, entre General Rodríguez y General Las Heras. Dentro de esa unidad, fue víctima de un calvario al que la sometió el chofer Leonardo Recalde, quien permanece detenido por el terrible suceso.

El conductor no le cobró el viaje a la joven y, luego, circuló sin frenar durante 10 minutos. La chica, asustada, al advertir la situación, le contó a su familia lo que estaba sucediendo a través de WhatsApp. Instantes previos a llegar a su destino, se relajó al ver que su madre y hermanos la estaban esperando en la parada pero, cuando quiso bajar, el chofer apagó las luces del colectivo, siguió de largo, aceleró la marcha y le dijo "de acá no te bajás, flaca".

En la desesperación, el hermano de la joven lanzó una piedra contra la unidad y rompió una ventana. La distracción sirvió para que la víctima corriera hasta el fondo del coche y se lanzará por la ventana. Vecinos que presenciaron la situación llamaron a la policía y persiguieron al interno junto a agentes y familiares de la víctima. El acusado fue detenido luego de meterse en contramano por una calle de tierra.

El hermano de la víctima lanzó un piedrazo al colectivo.

El terrible relato en primera persona

Al recordar la tremenda situación, Camila contó lo que sufrió durante los 20 minutos que duró el viaje. "Me subí al colectivo a las 10 de la noche como todos los días a la salida del trabajo. Le pregunté al chofer si llegaba hasta la estación de Monte Grande y me dijo que no. Luego, me preguntó hasta qué calles iba, le respondí y cambió de opinión. 'Ah si, voy para allá', dijo. Me pareció extraño pero me subí igual", relató.

"A vos no te voy a cobrar, te llevo gratis", le dijo a la chica cuando subió. Aunque la joven apoyó su SUBE igual en el sistema, el chofer le cobró tan solo 10 centavos. Sin mediar palabra alguna, Camila se dirigió a sentarse y, en ese momento, notó que el colectivo estaba vacío. Según relató, le pareció extraño porque los días de semana a esa hora suele estar lleno de gente.

La joven se sentó y se relajó al acordarse que, en la próxima parada, siempre subían muchas personas. Sin embargo, su calma duró hasta que el colectivero llegó a ese lugar y siguió de largo. "Estaba llena de gente, las personas le hicieron señas para que frene y él no paró", detalló.

Luego, al notar que el conductor se estaba salteando las paradas, le mandó un mensaje a su madre y le comentó lo que estaba pasando. A medida que pasaba el tiempo, la chica sentía aún más miedo y le pidió a su familia que la vayan a buscar a la parada. Faltaban tan solo 5 minutos para llegar a destino.

"Me levanté del asiento, vi por la ventana a mi mamá y a mis dos hermanos. Por fin sentí calma. Me levanté, toqué el timbre del colectivo pero el chofer no frenaba. Pasó de largo, apagó las luces de la unidad y me dijo 'de acá no te bajas, flaca'. Después, aceleró la marcha y empezó a andar como un loco. Yo, empecé a gritar 'Mamá' por la venta", dijo.

Uno de los hermanos de la víctima corrió el colectivo y le tiró una piedra. Esta distracción sirvió para que Camila corriera hasta el fondo del vehículo y saltara por la ventana. "Caí en medio de la calle, había autos pasando, podría haberme muerto. Rodé hasta la vereda para quedar a salvo. Un hombre que circulaba con su hija en un auto vio todo y llamó a la policía", contó.

Continuó: "Esa gente, mi familia y policías comenzaron a perseguir al colectivo y lograron detenerlo luego de que este hombre se metiera dentro de una calle de tierra en contramano". El acusado fue detenido y trasladado al Destacamento Policial Nuestras Malvinas.

Camila de 18 años.

La desesperante conversación con su madre

La víctima reveló la desesperante conversación que tuvo con su madre mientras estaba dentro del colectivo del horror. En el archivo de WhatsApp, la joven expresa su miedo y pide desesperada que la vayan a buscar a la parada  correspondiente.

"Ya me subí al colectivo, no hay nadie. Cuando me subí, el chofer me tiró onda. No paró ni en Alemm ni en la estación. No hay nadie ni cuando subí ni ahora", le dijo la chica a su mamá. Desesperada, agrega: "Encima no para en ninguna parada. Ya estoy por llegar, por favor. Ya estoy por la virgencita. Por fa, anda a la parada ahora".

En tanto, su madre desde el otro lado trató de calmarla: "Te voy a esperar a la parada, quedate tranquila". A partir de esa conversación, pudieron ayudarla a escapar de las manos del perverso que permanece detenido.

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