Tiene 3 años y le dijo a su mamá: "Papá me toca la cola", ella lo fue a "escrachar" a la casa y este la atacó con dos perros rottweiler
Iana Parragues, la mamá de la víctima, habló con cronica.com.ar y contó detalles de la denuncia por abuso sexual que habría sufrido su hijo a manos del padre.
Incluso, en el jardín de infantes también le llamaron la atención por "problemas de conducta". Esto dio pie a que la madre del menor indague a su hijo y fue ahí cuando este le confió que "su papá le tocaba la cola".
A partir de la denuncia realizada se llevaron adelante las pericias médicas y psicológicas que dieron resultado positivo. Impulsada por la furia e indignación, el domingo pasado la madre del menor se dirigió junto a sus familiares a la vivienda del papá de su hijo para "escracharlo" y "le soltaron" dos perros de raza Rottweiler que atacaron gravemente a la tía del menor.
Iara contó con detalles cómo fue la cronología de los hechos. El sábado 21 de enero, como era usual los fines de semana, el menor se iba a la casa del padre, debido a que están separados. Pero su hijo "no lo quería ver". "El nene estuvo a los gritos diciendo que no quería ir con el padre y que no quería que lo toquen", indicó.
Sin embargo, en esa oportunidad, Iana remarcó que el hombre "se lo llevó por la fuerza", porque sino amenazó con denunciarla por incumplir el acuerdo. Al otro día, cuando devolvió al pequeño a la casa de su mamá, este empezó a manifestar comportamientos más agresivos. Además, de presentar cierto retraso en el desarrollo del lenguaje.
"Tras regresar del domicilio de su padre, el menor comenzó a sacar sus genitales y refería que se los toquen, a lo que la dicente (Iana) le manifestaba que eso no se hace, por lo cual el niño luego de hacerlo entre tres o cuatro oportunidades más, dejó de realizar esos actos", establece la denuncia penal.
Los días posteriores, cuando su progenitor lo llamaba por teléfono no lo quería atender. "Le agarraban ataques de nervios, se tiraba al piso y lloraba sin parar", expresó Iana. "Tenía cambios de ánimos de un momento para otro, y estaba más nervioso, le agarraban ataques de llanto que eran imposible de controlar, se ponía tenso y empezaba a temblar", detalló.
A la semana, Iana le preguntó a su hijo si alguien le había tocado alguna parte de su cuerpo, y el menor, pese a su incipiente desarrollo en el lenguaje, expresó que "el padre le tocaba la cola".
"Papá hizo así (se señalaba la cola y se hacía como que pasaba la mano)", contó Iana que le dijo su hijo. Inmediatamente Iana acudió a la salita de salud y habló con la psicóloga, que le expresó que el menor "estaba manifestando indicios de algo" y la impulsó a denunciar. Los presuntos manoseos habrían iniciado entre diciembre y enero pasado, sostuvo la denunciante.
La denuncia de abuso sexual fue realizada en la comisaria de la mujer de Moreno el pasado 8 de febrero.
"El menor le hace señas en sus glúteos y se toca manifestando que su padre le hacía eso", establece el documento penal. Desde entonces, el menor no volvió a tener contacto con el padre. Antes de realizar la denuncia, Iana le envío un mensaje de texto a la madre del acusado, para "comentarle lo que estaba pasando". "Me dicen que yo soy una loca y que estoy inventando todo para que él se separe de su novia actual. Esa fue la respuesta que obtuve", sentenció Iana.
Un mes despues, el menor volvió a manifestar que "el padre lo retaba, le decía que se tire en el piso y lo hacía a él hacer movimientos pélvicos", expresó Iana.
A medida que avanza la investigación, los informes médicos y psicológicos periciales dan cuenta que los abusos sexuales habrían existido. La pericia médica arrojó que el menor presenta lesiones en la cola, en tanto la psicológica dio como resultado que el menor tenía signos de abuso y maltrato. En los próximos días será sometido a otra entrevista con la psicóloga.
En ese escenario, y con mucha indignación, el domingo pasado, Iana se dirigió a la vivienda del acusado situada en Moreno, junto a su hermana y primos, para hacerle un "escrache" en la puerta de la casa. Para eso pegaron carteles con su rostro y le pintaron la pared.
"Nos vio cuando estabamos escribiendo la pared, se metió frente a la vivienda de los vecinos, quiso venir a pegarnos, largaron los dos perros Rotweiler, y uno la mordió a mi hermana en la pierna y después se le tiró en la cara, pero como ella se cubrió con el brazo, le arrancó a un pedazo", relató Iana. Tras estar un día y medio internada en el Hospital Moreno, finalmente le dieron el alta.
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