ENTREVISTAS

Sandra Mihanovich: "De muy chica descubrí la felicidad de cantar"

RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. La icónica artista vivió una infancia entre la ciudad y el campo que estuvo marcada por su amor por la música y los caballos. ¡Conocé su historia!

En la infancia de Sandra Mihanovich hubo un mix entre el campo y la ciudad en el que los caballos y la música fueron ganando un lugar preponderante en el disfrute cotidiano de esa pequeña niña que, con el paso de los años, se volvió una de las artistas más destacadas de la escena argentina.

"Mis primeros recuerdos se relacionan con San Miguel del Monte, un lugar donde pasé todos los veranos hasta mis 14 años. Me gustaba andar en un petiso tordillo que se llamaba Tango. Salía con Miguel, el encargado, a recorrer la zona o si no íbamos a la manga a vacunar a las vacas. Me encantaba todo el trabajo relacionado con el campo y los animales. También hacíamos casitas en los árboles", cuenta a DiarioShow.com la cantante y compositora que le puso voz a "Puerto Pollensa", "Soy lo que soy" o "Todo me recuerda a ti", entre otros clásicos, y actualmente está al frente de "Soy nacional", el ciclo radial que conduce los sábados en la AM870.

 

En Capital, Sandra vivía con papá Iván, arquitecto y jugador de polo; con mamá Mónica Cahen DAnvers, la reconocida periodista que durante décadas fue la cara de los noticieros del Canal 13; y con Vane, su hermano dos años menor que ella y también un prestigioso músico.

Primero fue en un departamento de Barrio Norte y luego en el sitio de Montevideo 1780 propiedad de Raúl y Delia "Mamima" Berro Madero, sus abuelos paternos, donde estaba el famoso sótano de los Mihanovich en el que se juntaban grandes músicos argentinos de jazz y por donde pasaron también a tocar figuras internacionales como Maurice Chevalier o Ella Fitzgerald, por ejemplo.

Mónica Cahen D'Anvers y Sandra Mihanovich, madre e hija.

Aunque no guarda objetos materiales de aquellos días, a la niña Sandra le gustaba jugar con una muñeca rubia y otra morocha que le había regalado Chufa, su abuela materna. También era una ávida lectora, especialmente de libros de la colección de "Robin Hood", textos de la escritora Enid Blyton y de todo lo relacionado con pandillas que resolvían misterios. La música de fondo, en tanto, tenía que ver con María Elena Walsh, autora que con el paso de los años terminó versionando.

La Mihanovich alumna del Northlands de Olivos todavía sigue en contacto con sus compañeras de escuela. "Tengo un vínculo hermoso con ellas. Nos llamamos las Gansas y tenemos un chat de 15 chicas, todas repartidas por la Argentina y el mundo. Nos vemos aquí, allá y en todas partes. Compartimos las historias familiares, los logros, las tristezas y, obviamente, los recuerdos", relata quien tiene prevista una gira por Asunción, Montevideo, Rosario, Córdoba, Mar del Plata y La Plata, entre otras ciudades, y el 8 de noviembre se presentará en el Teatro Ópera en el marco de la celebración de los 40 años de "Soy lo que soy".

"De muy chica descubrí la felicidad de cantar. Y lo hice. A nivel familiar, escolar, en el club. Siempre fue mi momento feliz. Sin miedos. Sin timidez ni dudas. Creo que fue muy natural elegir cantar al terminar la secundaria", cierra.

En la pileta del campo de su abuela materna.

LAS 5M

Messi: el mejor ejemplo, el argentino que podemos ser.

Maradona: el artista, el mago, el argentino que duele.

Milei: no opino.

Mirtha: la resiliencia, la voluntad, la argentina picante.

Mi mamá: la fuerza, la credibilidad, el amor, la argentina que amamos.

Por N.K.

Esta nota habla de: