Nicol谩s Cabr茅 revel贸 su secreto m谩s 铆ntimo acerca de la distancia con Rufina: "La extra帽o y es dif铆cil..."
El actor abri贸 su coraz贸n en una entrevista 铆ntima y habl贸 del desaf铆o de aceptar la mudanza de su hija a Turqu铆a. Tambi茅n se refiri贸 a su matrimonio con Roc铆o Pardo y a c贸mo la paternidad lo cambi贸 para siempre.
Nicol谩s Cabr茅 se mostr贸 m谩s sincero que nunca. El actor, que transita un presente pleno tanto en lo profesional como en lo personal, abri贸 las puertas de su intimidad en una entrevista con Luis Novaresio que se ver谩 muy pronto. All铆, Cabr茅 habl贸 sin filtros de la distancia que lo separa de su hija Rufina, la ni帽a que tuvo con la China Su谩rez y que hoy vive en Turqu铆a junto a su madre y Mauro Icardi. El actor reconoci贸 que extra帽a la cotidianeidad con su hija, pero remarc贸 que el bienestar de ella est谩 por encima de cualquier deseo personal.
"Rufina eligi贸 vivir en un pa铆s nuevo, con amigos nuevos. Decidi贸 querer vivir esa aventura y no me qued贸 otra que acompa帽arla", explic贸 Cabr茅 en A24, dejando claro que su rol como padre pasa por respaldar las decisiones de su hija, aunque eso implique resignar la cercan铆a diaria.
La ni帽a, fruto de la relaci贸n con la China Su谩rez, se instal贸 en Estambul para acompa帽ar a su madre y al futbolista, en medio de la exposici贸n medi谩tica que siempre rode贸 a su expareja. Cabr茅, lejos de oponerse, entendi贸 que el deseo de Rufina era lo primero. "Cuando fui padre, dej茅 de ser el centro del universo", confes贸, y agreg贸 que la paternidad lo transform贸 en un hombre m谩s consciente y comprometido.
La distancia, sin embargo, no es f谩cil de llevar. "La extra帽o y es dif铆cil cuando uno pierde la cotidianeidad", admiti贸 el actor con honestidad. Esa frase, que resuena en cualquier padre que vive lejos de sus hijos, refleja el dolor de perder los peque帽os momentos de la rutina: los desayunos, las charlas antes de dormir, los gestos cotidianos que construyen el v铆nculo. Cabr茅 reconoci贸 que Rufina es el motor de su vida. "Es por lo que vivo. Vivo por su sonrisa", asegur贸, y subray贸 la importancia de que su hija siempre entienda sus intenciones y el amor incondicional que le tiene.
Pero el actor tambi茅n destac贸 la relaci贸n de crianza compartida que mantiene con la China Su谩rez. A pesar de las diferencias que pudieron tener en el pasado, ambos priorizan el bienestar de su hija. "Con la China siempre lo tuvimos claro: nosotros no importamos, hablamos de lo que tenemos que hablar, de Rufi y de su bienestar", detall贸. Esa capacidad de separar lo personal de lo parental, reconoce, fue clave para que Rufina creciera en un ambiente de respeto y contenci贸n, incluso con la distancia geogr谩fica de por medio.
En su vida personal, Cabr茅 atraviesa un momento de plenitud. A seis meses de su casamiento con la actriz Roc铆o Pardo, el actor se define como un hombre en paz. "Estoy en un momento de mi vida demasiado hermoso", afirm贸, y explic贸 que logr贸 ordenar sus prioridades despu茅s de a帽os de altibajos. "La vida me permiti贸 disfrutar de las cosas que me hacen bien", dijo, y ubic贸 a su hija y la tranquilidad de su entorno como los pilares de su bienestar actual. "Tengo las prioridades m谩s claras y me permito disfrutar de lo que me hace bien", sintetiz贸, en una declaraci贸n que refleja una madurez ganada con los a帽os.
El actor tambi茅n repas贸 su infancia y el rol fundamental que tuvieron sus padres en su formaci贸n. "Mi 铆dolo es mi pap谩", confes贸, y record贸 c贸mo ellos lo acompa帽aron desde sus primeros pasos en la actuaci贸n. "Me cuidaron mucho. Sin herramientas, construyeron algo maravilloso", relat贸, en alusi贸n al esfuerzo de una familia que, sin experiencia en el medio, supo guiarlo en una carrera que comenz贸 muy temprano. Cabr茅 destac贸 que ese respaldo fue clave para enfrentar las exigencias de la fama y las cr铆ticas que siempre lo acompa帽aron.
Precisamente, sobre la imagen p煤blica que los medios construyeron alrededor de su figura, el actor fue tajante. "No soy ni el monstruo que dicen que soy ni una maravilla", expres贸, marcando distancia de los extremos. Reconoci贸 que cometi贸 errores, pero remarc贸 su honestidad y buena intenci贸n. "Me habr茅 equivocado mil veces pero nunca tuve mala leche", sostuvo, en un intento por desmitificar los preconceptos que lo persiguen desde hace a帽os. Su car谩cter, a veces malinterpretado como altanero, es para 茅l simplemente una forma de protegerse de un medio que muchas veces lo juzg贸 sin conocerlo.
El deporte, y en particular correr, tambi茅n ocup贸 un lugar central en su relato. "Correr me salv贸 la vida", asegur贸, describiendo c贸mo la actividad f铆sica lo ayud贸 a superar momentos oscuros y a reencontrarse consigo mismo. Para Cabr茅, el running no es solo ejercicio, sino una disciplina que le permite ordenar la mente y mantener el equilibrio emocional. "Trato de ser lo mejor que pueda", concluy贸, en una declaraci贸n que resume su filosof铆a de vida: esfuerzo, autoconocimiento y b煤squeda constante de superaci贸n.
An谩lisis de cierre: Las palabras de Nicol谩s Cabr茅 sobre la distancia con Rufina revelan una faceta del actor que el p煤blico no siempre ve. Lejos de los titulares escandalosos que lo persiguieron en el pasado, el hombre que habla hoy es un padre que antepone el bienestar de su hija a cualquier deseo propio. La decisi贸n de acompa帽ar la mudanza de la ni帽a a Turqu铆a, aunque dolorosa, demuestra una madurez que no siempre se asocia con la figura p煤blica de Cabr茅. En un contexto donde las separaciones suelen devenir en batallas legales y medi谩ticas, su enfoque en la crianza compartida y el respeto hacia la China Su谩rez sienta un precedente valioso. El actor entiende que su hija, al crecer, necesita construir su propia identidad y que el rol de un padre es sostener, no retener. Esa capacidad de soltar, sin dejar de amar, es quiz谩s la lecci贸n m谩s profunda que deja esta entrevista. Por otro lado, la menci贸n al deporte como salvaci贸n y la definici贸n de su presente como un momento "demasiado hermoso" indican que Cabr茅 encontr贸 un punto de equilibrio despu茅s de a帽os de exposici贸n y errores. El camino no fue f谩cil, pero el actor parece haber llegado a un lugar de paz donde lo importante no es lo que dicen los dem谩s, sino lo que 茅l construye d铆a a d铆a con los suyos.