Netflix renueva su comedia romantica más adictiva: regresa con una nueva temporada que supera a la primera
Esta serie se expande con 10 episodios que, además de la trama central, exploran la soledad, el desgaste matrimonial y el miedo a quedarse atrás a través de sus personajes secundarios.
La serie que rescata a la comedia romántica ya tiene su segunda entrega disponible en Netflix: “Nadie quiere esto” vuelve con 10 nuevos episodios, donde la dupla de protagonistas, Joanne y Noah, se enfrenta a una nueva etapa de su romance.
El dilema sobre la conversión o no de ella al judaísmo sigue siendo una conversación ignorada que amenaza el futuro de la pareja. Esta temporada, que dura apenas 5 horas, es incluso mejor que la anterior y promete seguir robando suspiros a la audiencia global.
El retorno que consagra la comedia románticaLa serie, en un principio, parece un simple disfrute ligero que recupera a dos ídolos de la generación millennial: Kristen Bell, de Veronica Mars, y Adam Brody, de The O.C.. Sin embargo, la historia de amor entre Joanne, una podcáster agnóstica, y Noah, un rabino judío, resulta ser mucho más que otro romance edulcorado.
Esta es una apuesta amorosa que se desprende de los tópicos tóxicos recurrentes, optando por abrazar y celebrar una relación madura y sana. La comunicación prima en el vínculo, sin sacrificar el interés en el espectador.
Nadie quiere esto demuestra que se puede hablar de amor atajando los baches con responsabilidad afectiva, charlas sinceras y vulnerabilidad, en lugar de priorizar el drama viciado.
La segunda temporada ya está disponible y consta de 10 episodios nuevos. La ficción se basa en la historia de amor real de su creadora, Erin Foster, la cual construye unas bases sólidas en la primera temporada que permiten a esta nueva entrega estabilizarse e incluso expandirse.
Curiosamente, la temporada 2 se enfrenta al mismo desafío que su dupla protagonista: la fase de enamoramiento o luna de miel ha pasado y llega la realidad. Los protagonistas se preguntan si siguen eligiéndose ahora que las mariposas aletean más despacio y los conflictos resultan ineludibles.
Joanne y Noah, interpretados por los brillantes Kristen Bell y Adam Brody, ocupan el centro del relato. Refuerzan su vínculo a medida que sortean nuevos escenarios y viejos obstáculos. La conversión al judaísmo de ella sigue acechando como una única conversación ignorada que no se atreven a encarar.
La serie mantiene el humor, la ternura y el romanticismo de la fase de enamoramiento, pero suma capas y conflictos propios de un amor real. Es emotiva, pero también incisiva, y provoca anhelo, aunque también señala la inmadurez emocional. La responsabilidad afectiva sigue prevaleciendo, haciendo de esta serie un bálsamo en un género que necesita parar de romantizar toxicidades.
Las historias secundarias que exploran los lazos afectivosLejos de volverse repetitiva, esta nueva entrega profundiza en la dinámica central, a la vez que deja a sus personajes secundarios crecer con otros dilemas amorosos que reflejan diferentes momentos y retos en las relaciones. A través de todos ellos, Nadie quiere esto muestra una amplia gama de apegos, vínculos y dinámicas en las que caemos al relacionarnos.
Por un lado, Sasha (Timothy Simons) y Esther (Jackie Tohn), hermano y cuñada de Noah, muestran los estragos y el desgaste de una pareja que lleva años de matrimonio en sus espaldas, una unión que se precipita con un embarazo y que ahora va a la deriva. Por otro lado, Morgan (Justine Lupe), la hermana y copresentadora de pódcast de Joanne, se lanza a los brazos del Dr. Andy (Arian Moayed) impulsada por el miedo a quedarse atrás.
La temida soledad, la pérdida de uno mismo en una relación o las conversaciones incómodas se cuelan en los episodios. Estos eventos incluyen desde una primera cena en pareja, hasta el Halloween judío (Purim), o la fiesta de compromiso de Morgan.
Como buena sitcom, la serie tampoco descuida los cameos, destacando la participación de Seth Rogen como un rabino moderno y entusiasta. También aparece Leighton Meester (quien fue Blair en Gossip Girl), esposa de Brody, dando vida a una madre influencer y vieja enemiga de Joanne.

