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Julián Weich: "Siempre quise hacer buenos programas de televisión, nunca busqué lucirme"

De la mano de Paola Prenat, Julián Weich pasó por Modo Zoom y nos contó todo sobre su vida y carrera ¡No te lo pierdas!

Multifacético y de gran humor, Julián Weich repasó toda su vida laboral y personal. "En la vida me crucé con Obama, con el Papa, con Messi, con Maradona, y eso está bueno", comenzó diciendo en el comienzo de la charla, cuando contaba con que puede combinar el trabajo con sus gustos deportivos. 

Con la santidad máxima estuvo dos veces: una conduciendo un evento en el Vaticano; y en la segunda contó que no tuvo que hacer mucho. En esa primera oportunidad le comentó que tiene una empresa hace 10 años que se llama "Conciencia" y que reparte el 50% de sus dividendos a 4 ONG's.

"Que bueno tener el poder de hablar a cámara y que la gente te escuche y te crea", dijo Weich, en el momento que le consultaban cuando llegó a su vida el momento de ser actor, aunque afirmando que el nunca quiso ser famoso, pero si tenía talento, alguien lo iba a ver y a llevarlo al lugar donde el está. Hace décadas que se dedica a concientizar siendo embajador de UNICEF.

Weich fue parte de un reconocido programa llamado "El Agujerito Sin Fin", el cual recuerda con mucho cariño y destaca que muchas personas le muestran que guardan la credencial que utilizaban y que le dicen que se llaman Julián, como él, por este motivo y el auge que tuvo: "Uno trata de generar buenos recuerdos en la gente y te lo dice". "La diferencia que teníamos con los demás programas del momento era que eramos una banda donde cada uno mostraba lo que podía hacer", agregó.

A la hora de hablar sobre de dónde sacó el carisma, comentó: "Mi papá era una persona muy graciosa puertas para afuera, en mi casa no, era muy serio; el era actor, nunca transcendió porque el hacía teatro, estudiantinas, pero era muy gracioso; después mi abuela era una mujer que le encantaba contar chistes y generar la risa en el otro; me parece que uno hereda de todos, de lo que ves y lo que no ves".

 "Más que un secreto fue una fórmula que funcionó y que estaba hecho de verdad; nosotros no hacíamos los sueños para que parezcan sueños, sino que eran sueños de verdad que se televisaban", comentó a la hora de hablar de "Sorpresa y Media",  "El secreto era ese: que cumplíamos los sueños de verdad".

"Siempre busqué hacer un programa de televisión, nunca busqué lucirme o estar por sobre el programa, entonces un japonés que no habla español, tiene que ver el programa y entenderlo, eso quiere decir que está bien hecho, no importa el idioma, que tiene un principio, un medio y un fin", agregó Weich.

En su vida diaria comenta que le gusta involucrarse en la comida, en los quehaceres, que el ser parte de lo que uno hace, es algo bueno. También contó que sus hijos son sanos y que, por más que a algunos no les guste, se la pasan haciendo deportes: "Yo aprendí que no son mis hijos, sino que son hijos de la vida, ahora es decisión de ellos con qué hacen con lo que aprendieron de uno. Soy un padre que no llama y no me llaman, no estoy todo el tiempo con el cómo y dónde estás, si me necesitan me van a llamar, si no me necesitan, no me van a llamar. Sé que están bien".

Entre otras cosas, también contó su momento con el COVID-19, donde fue un momento que él pospuso el turno de vacunación y se contagió. Contó que fue a la clínica para que le den oxígeno y volver, pero se encontró con que lo tenían que internar. "Me agarré de la fe en todas sus dimensiones y en todas sus religiones".

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