CUIDADO

Cinco lugares donde nunca tenés que poner tu freidora de aire

Aunque la air fryer es uno de los electrodomésticos más populares del último tiempo, usarla mal puede traer problemas.

En los últimos años, las freidoras de aire se ganaron un lugar privilegiado en las cocinas argentinas. Prácticas, limpias y eficientes, conquistaron a quienes buscan una alternativa más saludable al aceite. Pero aunque su uso parece sencillo, colocarlas en el lugar equivocado puede traer más de un problema —y no todos lo saben.

El auge de la air fryer trajo consigo una nueva serie de recomendaciones de seguridad que vale la pena tener en cuenta. Expertos en cocina y prevención de accidentes domésticos coinciden en que no todo lugar es apto para enchufarla. Incluso una mala ubicación puede derivar en sobrecalentamiento, daños en los muebles o hasta incendios.

A continuación, te contamos los cinco lugares donde nunca deberías poner tu freidora de aire y por qué:

1. En lugares sin ventilación

Puede parecer obvio, pero no lo es: muchas personas colocan su freidora en rincones cerrados o debajo de estantes bajos para “esconderla” o ganar espacio. Grave error. Este electrodoméstico necesita espacio alrededor para liberar el aire caliente que expulsa mientras cocina.

Si se la ubica en un sitio sin circulación, el calor se acumula, lo que puede dañar el aparato y —peor aún— provocar un incendio. Lo ideal es colocarla sobre una mesada amplia y libre, con al menos 10-15 centímetros de espacio a los costados y arriba.

2. Sobre superficies que no resisten el calor

Algunas freidoras pueden alcanzar temperaturas muy altas por fuera mientras están en funcionamiento. Por eso, es clave evitar colocarlas sobre materiales como manteles, superficies plásticas, mesas de melamina o madera sin protección.

Una base de cerámica, vidrio templado o piedra es mucho más segura. Si no tenés otra opción, podés usar una tabla resistente al calor como soporte, pero nunca prendas tu freidora directamente sobre un mantel decorativo o una mesada de bajo costo.

3. Cerca de objetos inflamables

Muchas veces, por practicidad, se enchufa la freidora al lado de cortinas, bolsas del supermercado, repasadores o servilletas de papel. Esto es muy peligroso. Basta con que una ráfaga de calor o una chispa afecte alguno de esos objetos para generar un incendio.

La recomendación: mantené al menos medio metro de distancia entre la freidora y cualquier elemento que pueda prenderse fuego, sobre todo si cocinás cosas que largan vapor o grasa.

4. Encima de la hornalla

Sí, es más común de lo que parece. Hay quienes eligen colocarla sobre la cocina, ya que es un espacio libre cuando no se usa. Pero eso puede ser terrible. Basta un toque involuntario a una perilla para que se encienda una hornalla con la freidora encima. Incluso si no ocurre, el calor de una cocción anterior puede haber dañado esa zona y afectar su estabilidad.

Además, las hornallas a gas suelen liberar residuos o vapor que pueden interferir con el funcionamiento de la freidora. Mejor prevenir: buscá otro rincón más seguro.

 

5. Debajo de alacenas o muebles bajos

Aunque parezca una ubicación ideal, usar la freidora justo debajo de un mueble colgante es riesgoso porque el vapor y el calor que se acumulan arriba pueden dañar los muebles —hinchándolos, decolorándolos o incluso quemándolos— y, si hay grasa, generar hollín o residuos.

Esto también aplica a microondas colgantes, estantes de libros de cocina u organizadores. Siempre que cocines con tu freidora, hacelo al aire libre dentro de tu cocina: nada arriba, nada al costado, y todo a la vista.

Colocar la freidora de aire en el lugar adecuado es clave para garantizar su buen funcionamiento y evitar riesgos o accidentes.
Colocar la freidora de aire en el lugar adecuado es clave para garantizar su buen funcionamiento y evitar riesgos o accidentes.
Consejos extra para el uso seguro
  • Consultá siempre el manual: parece una obviedad, pero muchas personas lo descartan. Ahí están las indicaciones específicas del fabricante sobre ubicación, distancias y limpieza según el modelo.
  • No la dejes funcionando sin supervisión: aunque no uses aceite, la cocción sigue siendo por calor intenso.
  • Dejá enfriar antes de guardarla: nunca muevas o tapes la freidora apenas termina de cocinar.
  • Límpiala con frecuencia: restos de comida o grasa pueden carbonizarse y provocar humo o fallas.

Las freidoras de aire llegaron para quedarse. Son cómodas, versátiles y —bien utilizadas— muy seguras. Pero como cualquier electrodoméstico potente, requieren cierto cuidado. Elegir el lugar correcto para usarla puede marcar la diferencia entre una cocina eficiente y un accidente evitable.

Así que ya sabés: si tenés una air fryer en casa o estás por comprarte una, no te olvides que dónde la enchufás importa tanto como lo que cocinás en ella.

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