Vigilantes caseros: la receta ideal para el mate, té o café
Las facturas son un clásico en la mesa de los argentinos, tanto en el desayuno como en la merienda. Ahora, podes hacer que no te falten estas delicias dulces súper fáciles de hacer.
Entre las bollerías del mundo, las facturas argentinas son de las más famosas. Medialunas, cañoncitos, palmeritas, bollos; temprano a la mañana en el desasyuno o al atardecer para acompañar la merienda, son un lujo que eligen familias a lo largo y ancho del país. Y si bien no son las facturas más populares, los vigilantes no pueden faltar en ninguna panadería de barrio.
Estos pliegues de masa salada endulzada con almíbar y azúcar blanca son crocantes por fuera y suavecitos por dentro, con una textura hojaldrada capaz de enamorar a cualquiera. Ya sea con dulce de leche, crema pastelera, membrillo o sin acompañante, los vigilantes son otra joya en la bollería argentina.
Para los fanáticos de la cocina dulce que buscan incursionar en la pastelería, los vigilantes son la opción ideal. Gracias a sus ingredientes comunes y su modo de preparación simple y rápido, son un buen peldaño para armar una merienda en casa. Siguiendo este paso a paso, podrás disfrutar de los vigilantes como recién salidos del horno de la panadería, en la comodidad de tu casa:
- 500 g de harina 0000
- 1 pizca de sal
- 100g de azúcar
- 1 sobre de levadura seca (10 g)
- 125 cc de leche tibia
- 100 cc de agua tibia
- 1 cda de agua de azahar o ralladura de 1 naranja
- 1 cda de esencia de vainilla
- 1 huevo
- 80 g de manteca blanda
- Azúcar extra para arriba
- Almíbar (opcional)

