Por qué nunca hay que pinchar las salchichas antes de cocinarlas
Pinchar las salchichas antes de cocinarlas es un error común que muy seguidamente pasa. El motivo por el que hay que evitarlo.
A muchos nos han contado que pinchar la salchicha por todos sus lados, repetidas veces, ayuda a que no exploten al cocinarlas. Pero, eso es un error, al pinchar las salchichas se pierde parte de su jugosidad y sabor. Al romper la piel de la salchicha, se libera el vapor y los jugos, se termina poniendo seca y mucho menos sabrosa.
Para darse cuenta que está sabrosa se debe tener en cuenta que tiene mantener en todo momento su forma, no tiene ninguna perforación por la que haya perdido el jugo o la grasa y quede un poco dorada y muy brillante. Hay que tener en cuenta que cuando las llevamos a la sartén y las pinchamos, comienzan a perder parte de su jugo, están perdiendo el equilibrio gustativo, pudiendo quedar secas, menos sabrosas e incluso menos suaves y cremosas por la falta de grasa.
Aunque, siempre puede haber excepciones, las salchichas que son más gruesas, que necesitan más tiempo de cocción, pueden llegar a acumular vapor interno y llegar a explotar, pero para resolver este caso, únicamente se necesita hacer un pequeño corte o pinchazo en un costado.
¿Como cocinar las salchichas y que no exploten?No se debe pinchar las salchichas para evitar que exploten, esto no es necesario si se cocina a fuego medio. Cocinar a fuego demasiado alto si puede hacer que exploten, pero con un fuego moderado permite que se cocine de manera uniforme sin necesidad de pincharlas. La manera exacta de cocinarlas es la siguiente:
En la sartén: cocinar a fuego medio o medio-bajo. Se puede tapar la sartén para que se cocinen de manera uniforme y terminen doradas, sin quemarse.
Hervidas: cocinar en agua caliente, pero sin llegar a hervir, en 80-90°C aproximadamente. De esta forma ayuda a que se mantengan jugosas.
A la parrilla o a la plancha: cocinar a fuego medio, a 160-180 °C aproximadamente. Asegura que se cocinen por dentro y se haga un color dorado, sin explotar ni quemarse.
En el horno o freidora de aire: precalentar a 160-180°C. Hornear durante 15 o 20 minutos a la temperatura más baja si se cocina en cualquiera de las dos opciones. Ir girándolas a mitad de cocción para que se cocinen de manera uniforme.

