Tortas fritas rellenas de queso: la merienda perfecta para un día de lluvia
Con textura tierna por dentro y dorado perfecto por fuera, se convierte en ese bocado calentito que todos quieren repetir.
Cuando el clima se pone gris y la lluvia golpea las ventanas, no hay nada más reconfortante que preparar algo calentito para acompañar la tarde. Las masas caseras, el aroma a fritura suave y una buena infusión crean el combo perfecto para una merienda que abraza.
Si hablamos de clásicos infalibles, las tortas fritas rellenas de queso son ideales: crocante, económico y capaz de salvar cualquier antojo. Son una alternativa perfecta para variar las opciones dulces y sumar un toque salado y bien argentino a cualquier reunión o tarde de relax.
Ingredientes para las tortas fritas rellenas- 500 g de harina 000
- 1 cdita de sal
- 2 cdas de grasa derretida o manteca
- 200 ml de agua tibia (aprox.)
- 200 g de queso cremoso o mozzarella
- Aceite o grasa para freír
En un bowl, mezclá la harina con la sal. Sumá la grasa o manteca derretida y empezá a integrar con las manos. Agregá el agua tibia de a poco hasta formar una masa blanda, lisa y fácil de estirar.
2. Amasar y descansarPasá la masa a la mesada y amasá unos minutos hasta que quede uniforme. Cubrila con un repasador y dejala reposar 20–30 minutos para que se relaje y sea más sencillo estirarla.
Dividí la masa en bolitas del tamaño de una mandarina. Estiralas con un palo de amasar formando discos finos.
4. RellenarCortá el queso en cubitos o bastones. Colocá un trozo en el centro de cada disco. Cerrá con otro disco por encima o doblá al medio para formar media luna. Presioná bien los bordes con los dedos o un tenedor para que no se abran al freír.
5. FreírCalentá aceite o grasa en una olla profunda. Cuando esté bien caliente (pero no humeante), colocá las tortas fritas y freí hasta que se inflen y doren. Dales vuelta para que la cocción sea pareja.
6. Escurrir y servirRetiralas y dejalas sobre papel absorbente. Servilas calientes para que el queso esté bien fundido.
- Que no se abran al freír: sellá muy bien los bordes. Podés humedecer el borde con una gotita de agua y presionar con tenedor.
- Masa más tierna: agregá 1 cucharada de grasa o manteca adicional si las querés más suaves.
- Controlar la temperatura del aceite: debe estar caliente, pero no humeante. Si se quema, endurece la masa; si está tibio, absorben aceite.
- Queso adecuado: elegí quesos que fundan bien y no larguen demasiada agua:
– Mozzarella
– Cremoso
– Cuartirolo firme
– Tybo - Evitar que queden aceitosas: escurrilas sobre papel absorbente apenas salen de la olla.
- Truco para más sabor: suma un toque de orégano, ajo en polvo o pimentón a la masa. Cambia todo.
1. Con jamón y queso
2. Con queso azul
3. Con queso y panceta
4. Con queso y provenzal
5. Con queso y tomate seco picado
6. Versión “pizza frita”
7. Dulzonas (Dulce de leche repostero; Membrillo; Batata; Mermelada; Crema pastelera; Crema de avellanas; Chocolate semiamargo derretido; Crema de maní)

