Al abogado y especialista en finanzas Carlos Maslatón no le permitieron cenar en un restaurante del Hipódromo de Palermo por las zapatillas que llevaba puestas y desató un escándalo en Twitter. Tras contar lo ocurrido, las redes estallaron y sus seguidores se vengaron de una manera muy particular.

Maslatón, que tuvo un breve paso por la política, adquirió una gran popularidad en los últimos años entre los jóvenes por su manera de tuitear. Además, desde el año pasado se describe como el "puntero" de Javier Milei de cara a las elecciones presidenciales de 2023.

Según contó el pasado jueves, fue rechazado en el restaurant Bagatelle por el calzado que llevaba puesto. "Espectacular esta noche en Bagatelle del Hipódromo. He sido inadmitido en el restaurante por presentarme con zapatillas en lugar de calzar zapatos o bota militar".

Luego, tras ir otro lugar a cenar, mostró una foto de su calzado junto al de su acompañante. "Observar estas dos fotos. La de la izquierda, las zapatillas de mi amigo. La de la derecha, mis zapatillas. Según el restaurante Bagatelle del Hipódromo, donde no me admitieron esta noche, las de mi amigo van y las mías no por contener amortiguador. Todo en Argentina es joda", escribió.

La publicación obtuvo recomendaciones de todo tipo. Por ejemplo, desde la cuenta Derecho en Zapatillas le indicó que "Por ley sólo pueden rechazar si hay un cartel que liste los requisitos para la admisión, de lo contrario se puede ingresar derecho en zapatillas".

También hubo muchos usuarios que le aconsejaron denunciar el hecho ante el INADI, porque se trataba de un caso de discriminación, pero el abogado descartó esa opción: "Denunciar al Restaurante Bagatelle al INIADI o otra repartición nefasta del gobierno porque me bloquearon la entrada? Ustedes están locos? Yo me gobierno a mi mismo, señores. Ellos pueden atacar y yo puedo organizar mi defensa y contraataque. No creo ni en la "justicia".

Y agregó: "Además es medio de boludi... eso de llamar a la autoridad, es como en el colegio cuando te agreden, cómo vas a ir a contrarle a la maestra, al director o a tu madre? Te defendés directo y que sea lo que Dios quiera".

Pero las represalias contra el restaurante no tardaron en llegar. Los seguidores de Maslatón decidieron vengarse y escribieron una gran cantidad de críticas calificando negativamente al restaurante: provocó que la calificación del lugar cayera de 4,5 a 2,7 estrellas en Google.

"De ninguna manera puedo no responder. Está en juego mi honor. Toda agresión a mi persona, y más por razones de tipo social, va a ser siempre contestada. No denunciada. Sí expuesta con argumentos. Ellos, los de Bagatelle, pueden proceder, yo también", sostuvo el especialista en criptomonedas.

"El Restaurante Bagatelle, del Hipódromo Argentino de Palermo, ha cometido un garrafal error al declararme la guerra fundado en la ya evidente falsa razón de la zapatilla. Les advertí para que no procedieran y no quisieron escuchar. Por razones ideológicas, ahora debo defenderme", añadió.

Pero la historia no terminó allí, porque en el transcurso del fin de semana Maslatón compartió con sus seguidores que se sorprendió con una reserva para el visitar el restaurante el próximo jueves, pero que él no había hecho.

El último capítulo del escándalo se produjo por la mañana de este lunes con un nuevo posteo en Twitter. "Ahora el Restaurante Bagatelle del Hipódromo cancela mi reserva para este jueves, reserva que yo no había solicitado y que me llegó sin pedirla después de que el jueves 2 bloquearan mi ingreso al establecimiento bajo el argumento falso de mis zapatillas On con amortiguador", escribió Maslatón.

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