INSÓLITO

Simpático abuelito finge infartarse en restaurantes para irse sin pagar: así lo detuvieron

La increíble historia de un hombre de 50 años al que la policía apodó “gastrojeta” después de ser detenido 20 veces en tres años por simular una crisis cardíaca para evitar abonar lo que consumió. Cómo realizaba la espectacular estafa y la paella de última cena.  

Cuando llegaba la hora de pagar la cuenta, el hombre de 50 años, bien vestido, se tiraba al suelo, fingía estar sufriendo un ataque al corazón y esperaba ganarse la compasión de los mozos o dueños del restaurante para evitar sacar la billetera. La policía lo apodó “gastrojeta” después de detenerlo 20 veces en la misma situación en los últimos tres años.

Es el modus operandi de este simpático abuelito que recorrió los medios españoles por su inagotable tenacidad para evadir su compromiso como comensal en un negocio: pagar la cuenta después de comer.

Se trata de un lituano experto en hacer el ardid, causar conmoción entre el resto de los clientes y forzar la sensibilidad de los que lo atienden para irse del lugar sin abonar. La seguidilla de esta escena tuvo lugar en Alicante, España, y la policía local se cansó de arrestarlo.

Se pedía algo caro del menú y unos vasos de whisky

Si bien no revelaron su identidad, según la agencia de noticias EFE, antes de cada detención, la operatoria fue la misma: se sentaba en restaurantes o locales gastronómicos de buen nivel con apariencia de “turista ruso adinerado”

Siempre pedía algo caro del menú y abundante, además de acompañarlo con bebida costosa: por ejemplo, repetía varios vasos de whisky.

Cuando todo lo servido por los mozos o camareras ya estaba adentro de su estómago, arrancaba el espectáculo agarrándose el pecho y simulando que podría tratarse de un ataque al corazón para despertar la inmediata preocupación de todos en el lugar.

Aunque fue detenido 20 veces desde 2022 por la estafa, la Policía de Alicante no descarta que en varias oportunidades haya logrado salirse con la suya.

Se desconoce si era una práctica habitual del hombre de 50 años o si cada vez que lo intentó en un restaurante, falló y apareció la policía. Por el momento, no se acercaron víctimas del estafador a hacer más denuncias.

La última cena: pidió paella y le dictaron prisión provisional

En la última ocasión quiso ahorrarse 34,85 euros en el restaurante-tapería “El buen comer” de la calle Mayor. Se había pedido una paella de mariscos y dos bebidas espirituosas. Fue cuando “gastrojeta”, que ya era investigado por la Justicia local, quedó en prisión provisional.

La última vez que fue arrestado el hombre lituano pidió paella. 
La última vez que fue arrestado el hombre lituano pidió paella. 

El empedernido estafador de origen lituano fue auxiliado por un intérprete en el juzgado a cargo de su causa y aseguró que “no recuerda lo ocurrido” en “El buen comer”. Sin embargo, cuando los investigadores le preguntaron si había cometido con anterioridad esa clase de estafa, se limitó a sonreír y reconocer que lo había hecho.

Así contó el último episodio el dueño del restaurante “El buen comer”: Entre que pagaba y no pagaba, que se tiró al suelo, y estaba bien o no y que llegó la Policía y lo levantó… Estuvimos entre una hora y media y dos sin poder facturar, con el restaurante totalmente parado por el escándalo. Y eso nadie lo paga”, se quejó.

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