La falta de trabajadores gastronómicos en España no es nueva, pero este verano los empresarios del sector sostienen que viven una crisis sin precedentes. Por eso recurrieron a un viejo, pero clásico modo de encontrar empleados: con un aviso en las ventanas. Pero el dueño de un restaurante pegó un polémico cartel y causó polémica en Twitter.

El hecho ocurrió en un establecimiento de la ciudad de Estepona (Málaga), llamado El asador de Guadalmina, que tras la viralización de la imagen desató una ola de comentarios de usuarios indignados.

 

“Llevamos un año buscando camareros, ayudantes de cocina y parrilleros. Pagamos por encima del convenio y no aparece nadie”, se puede leer en la fotografía compartida por Diego E. Barros.

La primera parte puede sonar llamativa, pero el repudio generalizado fue generado por el resto del texto: "Tenemos a más de tres millones de parados cobrando el subsidio (10.000 en Marbella y 5.000 en España; 203.000 personas cobrando el ingreso mínimo vital y un número indeterminado de inmigrantes ilegales, cobrando una pensión y teniendo asistencia sanitaria”, finaliza, junto a las palabras “vergüenza nacional” en mayúscula.

“No me acercaría ni a 300 metros de un sitio así, como para trabajar en él”, escribió el joven que compartió la foto del cartel. La publicación causó furor y ya consiguió más de 6.000 "Me Gusta" y más de 1.100 retuits.

Como era de esperar, muchos usuarios de Twitter calificaron la oferta de trabajo como racista y recibió un aluvión de comentarios. "Y le extraña no encontrar personal con ese cartel puesto...", “Estos carteles están bien porque ya sabes un sitio al que no ir” oyo me pregunto: ¿cómo hacen los inmigrantes ‘ilegales’ para cobrar pensión si son ilegales?”, fueron algunos de los comentarios. 

Pero la polémica siguió creciendo, ya que otro usuario se encargó de compartir las pésimas condiciones laborales que ofrece el restaurante en cuestión.

 

Un dueño polémico

El propietario del Asador Guadalmina se llama José Eugenio Arias-Camisón y es conocido en España por sus polémicas declaraciones. Su local está ubicado en el centro comercial de Marbella y saltó a la fama por oponerse a la Ley Antitabaco del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en 2011.

Luego su popularidad creció por sus críticas al gobierno del actual presidente Pedro Sánchez, por su posición “antirrojos” -como llama él a cualquier persona de izquierda- y por su firme postura nacionalista y de derecha. Además, causó revuelo en los medios locales cuando anunció que se iba a negar a cerrar su negocio por las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.

José Eugenio Arias-Camisón, el dueño del restaurante de la polémica.
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