Más de 500 doctores y 150 estudiantes de medicina firmaron una carta pública de protesta por sus propios aumentos salariales en la provincia canadiense de Quebec.

El comunicado expresa, "nosotros, los médicos de Quebec que creemos en un sistema público sólido, nos oponemos a los recientes aumentos salariales negociados por nuestras federaciones médicas".

Quienes firmaron la carta afirman que sus sueldos suben, mientras que enfermeras y empleados médicos "se enfrentan a condiciones laborales muy difíciles", y los pacientes sufren la falta de acceso a los servicios necesarios "debido a los recortes drásticos en los últimos años y la centralización del poder en el Ministerio de Salud".

"Lo único que parece ser inmune a los recortes es nuestra remuneración", insisten.

De acuerdo al sitio web oficial del Gobierno del país, Canadá cuenta con un sistema de salud pública gratuito que proporciona cobertura universal para los servicios médicos "en función de la necesidad en lugar de la capacidad de pago".

Los firmantes de la carta quieren que el dinero usado para sus aumentos sea devuelto al sistema.

"Creemos que hay una forma de redistribuir los recursos del sistema de salud de Quebec para promover la salud de la población y satisfacer las necesidades de los pacientes sin presionar a los trabajadores hasta el final", concluye la misiva.

En enero, la situación se viralizó por el caso de una enfermera llamada Émilie Ricard, quien posteó una foto suya llorando luego de que, según relató, estuvo toda la noche atendiendo sola a más de 70 pacientes en planta. Lo que provocó un pico de estres.