Usó un sticker de Pablo Escobar en el chat de vecinos, se "pudrió todo" y terminó en la Justicia
Una usuaria de Twitter relató todo lo sucedido a partir de un simple sticker que compartió un vecino en un chat del edificio. Inesperadamente, la secuencia escaló hasta la Justicia. Los detalles.
Los chats de WhatsApp de vecinos suelen ser lugares “complicados” donde siempre hay algún mínimo conflicto que da que hablar. Si no alcanza con ver la historia que una usuaria compartió en su cuenta de Twitter, la cual comenzó con un simple sticker de Pablo Escobar y terminó en la Justicia.
La increíble historia está relatada por Alejandra Pérez, una mujer que usó su cuenta de Twitter “_alepe” para relatar la insólita secuencia que se vivió en este chat de vecinos, de un edificio de -aparentemente- la ciudad de Caracas, en Venezuela.
“Denunciaron a un vecino porque usó un sticker en el grupo del edificio”, fue lo que ella explicó en una sola línea en el tuit, el cual no tardó en volverse viral. Seguido, sumó una captura del sticker en cuestión: se trata de una imagen de la serie “El patrón del mal”, la cual relata la vida del narcotraficante y terrorista Pablo Escobar.
También, agregó la denuncia de la encargada del grupo: “En marzo 5 de 2023, luego de que la señora presentara una carta exponiendo los problemas y soluciones del estacionamiento, hubo vecinos que publicaron stickers del sicario pablo escobar. Debido a los mensajes que se desarrollaron después de estas publicaciones, la señora y mi persona llevamos el caso a la Casa de Justicia Penal y Paz de Chacao. En el día de ayer, se llevó a cabo la audiencia del caso, donde denunciamos a los vecinos involucrados por amenazas y el uso de las imágenes del sicario pablo escobar en el chat de vecinos de nuestra comunidad”.
Los usuarios quedaron realmente impactados con este accionar por parte de la dueña del grupo, y la pidieron a la usuaria que cuente cómo terminó la historia, que se disparó a partir de un simple sticker.
“Chismecito completo para los oídos inquietos, porque alimentar el chisme es mejor que alimentar el ego”, fue lo que la usuaria respondió ante tantas preguntas de los usuarios.
“Resulta que estos personajes son de verdad, ya que por todo forman un problema en ese grupo. Y no solo eso, sino que una de ellas se lanza COMUNICADOS y los difunde a todos los miembros del grupo tipo crónicas”, comenzó su relato.
Seguido, comentó uno de los ejemplos que más sirvió para ilustrar la relación de este grupo: “Un día cualquiera estaban peleando porque alguien usó el puesto del estacionamiento de otro vecino. Alguien se quejó de que tuvieran conciencia porque había gente con 3 carros sin puesto asignado en el edificio. A lo que la señora problemática responde un mensaje a las 2:30am diciendo que eso es mentira, en los planos originales del edificio ya se encontraban asignados los vehículos y eso era suficiente: la señora hasta envió los planos del estacionamiento del edificio”.
Volviendo a la historia del día de la fecha, continuó: “Allí fue cuando dos almas responden con el sticker del Pablo “anotado”. Y aquí empieza el crimen: eso fue suficiente para que esa señora se ensañara con esa gente, diciendo que Pablo era conocido por anotar en una lista a sus víctimas para mandarlas a matar. Y escribió “¿ES ESTO UNA AMENAZA?”, atacada”.
La joven completó el relato al decir que efectivamente había llegado una notificación de denuncia por parte de la Justicia. “La señora mandó (al grupo) otra crónica avisando que hoy se llevó a cabo la audiencia final del caso, que ya la juez había dado sentencia y todo”, sostuvo”.
Y concluyó: “En resumen, conciliaron el caso: instaron a la paz y a que el grupo fungiera como de comunicación oficial, limitando gran parte de las interacciones. Nadie fue preso, tampoco nadie ha vuelto a usar ‘el sticker del sicario’”.

