RELATO

Recibió una brutal descarga eléctrica, murió por 14 minutos y su vida cambió para siempre: "No se lo deseo a nadie"

El accidente ocurrió cuando tocó un tablero con 11.000 voltios. Estuvo 29 días en coma, atravesó más de 30 cirugías y hoy busca una reconstrucción facial para dejar atrás las secuelas.

Son muchos los accidentes que pueden ocurrir, pero algunos llevan a las personas al límite. Eso fue lo que le pasó a un hombre de 33 años que recibió una potente descarga eléctrica, estuvo muerto por 14 minutos y, cuando volvió a la vida, todo cambió para siempre.

El protagonista de esta historia es Darren Harris, quien estuvo 29 días en coma. Todo empezó cuando entró a un edificio abandonado para buscar chatarra y, convencido de que el suministro eléctrico estaba cortado, apoyó un brazo sobre un tablero que todavía tenía corriente.

El contacto con cables de 11.000 voltios le provocó quemaduras de tercer grado en gran parte del cuerpo. La intensidad de la descarga era tan alta que equivalía a la energía necesaria para abastecer una fábrica.

La corriente le destruyó los antebrazos hasta dejar los huesos expuestos. Todavía con heridas gravísimas, Darren consiguió ponerse de pie y salir del edificio después de que la explosión lo lanzara varios metros.

La recuperación fue larga y muy compleja. Los médicos usaron piel de sus piernas para reconstruir el abdomen, el rostro y los brazos. En total, atravesó más de 30 operaciones y todavía convive con las secuelas que dejó aquel accidente.

Cómo cambió su vida después del accidente

En una entrevista con The Mirror, Darren Harris recordó el accidente que sufrió en 2020 y contó cómo ese episodio marcó un antes y un después en su vida. Según explicó, murió "dos veces", estuvo clínicamente muerto durante 14 minutos y, además, atravesó tres episodios de sepsis y una insuficiencia renal generalizada.

"Puse mi mano izquierda en una centralita de televisión en directo que suministraba energía a 980 casas y 78 naves industriales, y eso me dejó hecho polvo. Fue muy raro despertar en el hospital. Pensé que había muerto en el acto", relató Darren al recordar aquel dramático momento.

La descarga eléctrica quemó gran parte de su cuerpo y tuvo que someterse a 30 operaciones.
La descarga eléctrica quemó gran parte de su cuerpo y tuvo que someterse a 30 operaciones.

Sobre los días posteriores, aseguró que volver a despertar fue una experiencia difícil de asimilar. "Muy, muy extraño volver en sí". En ese sentido, agregó: "Estaba triste, estaba enfadado y estaba conmocionado, y me di cuenta cuando estaba en el hospital".

También contó que los médicos querían que permaneciera internado durante varias semanas, pero decidió salir unos minutos de la sala para caminar. Fue entonces cuando se encontró frente a un espejo. "Tuve que mirarme a mí mismo y esa fue la mayor tristeza y el mayor dolor que jamás haya sufrido", expresó.

"Me han operado 33 veces. Perdí las dos orejas, parte de la nariz. Todo, todo", manifestó Darren, quien vive en Middlesbrough. Además de las graves lesiones físicas, aseguró que las secuelas emocionales del accidente todavía forman parte de su día a día.

Así se veía Darren antes del accidente.
Así se veía Darren antes del accidente.

El deseo que mantiene viva su esperanza

En la misma entrevista, Darren contó que durante años convivió con un trastorno de estrés postraumático (TEPT) y profundas secuelas emocionales. Incluso reconoció que atravesó algunos de los momentos más difíciles de su vida.

Aun así, aseguró que siempre encontró la forma de salir adelante. "Siempre me he recuperado. Puedo hacerlo de maravilla, pero en cuanto me rompen el corazón, ya no quiero estar aquí. Soy empático y amo con todo mi ser. Expreso mis sentimientos abiertamente", dijo.

Hoy, Darren espera poder acceder a una cirugía de reconstrucción facial que, según explicó, podría ayudarlo a cerrar una etapa marcada por el accidente de 2020. Para lograrlo, impulsó una campaña de recaudación que ya reunió 15.000 libras esterlinas y busca alcanzar las 100.000.

Darren Harris murió por 14 minutos y su vida cambió para siempre.
Darren Harris murió por 14 minutos y su vida cambió para siempre.

"Es lo que más deseo ahora mismo. Creo que si me hicieran ese procedimiento, no llegaría a ese límite de dolor. Podría sobrellevar la vida y tener algo de confianza", expresó.

Además, confesó que muchas veces prefiere guardar para sí el sufrimiento que todavía arrastra. "Aunque me va bien, oculto gran parte de mi trauma. No lo comparto. Aunque lo sufro a diario, lo escondo", reveló.

Pese a su terrible experiencia cercana a la muerte, asegura que quiere aprovechar esta segunda oportunidad para ayudar a otros. "No se lo desearía ni a mi peor enemigo. Quiero ser una fuente de inspiración para otras personas que estén pasando por una crisis", concluyó.

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