Locura: le destrozó la camioneta... ¡porque escuchaba Ricardo Arjona a todo volumen!
El impactante hecho ocurrió en la capital chaqueña y quedó registrado en video. El hombre atacó el vehículo de su vecina porque la mujer tenía la música alta en su domicilio a la hora de la siesta.
Una escena tan insólita como violenta sacudió la calma de un barrio de Resistencia durante la tarde del domingo. Lo que empezó como una molestia por una canción de Ricardo Arjona a todo volumen terminó en destrozos, gritos y la intervención de la Policía, dejando al descubierto cómo un conflicto mínimo puede escalar hasta un episodio de agresión.
El hecho tuvo lugar en la zona de Santa Fe y Cangayé, donde vecinos alertaron al 911 por una discusión que se había desbordado en plena vía pública. Al arribar, efectivos de la División Patrulla Preventiva se encontraron con una mujer de 45 años visiblemente alterada, quien señaló a su vecino como responsable de los daños sufridos por su camioneta Toyota Hilux, estacionada frente a su domicilio.
Según relató la denunciante, el hombre de 51 años reaccionó con insultos y amenazas antes de pasar a la acción: rompió el parabrisas del lado del conductor, provocando una rotura evidente en el vehículo. El ataque habría ocurrido en cuestión de minutos, tras una discusión que fue subiendo de tono.
La reconstrucción del episodio permitió establecer el motivo del enojo: la música que sonaba en la casa de la mujer durante la siesta. No se trataba de cualquier melodía, sino de canciones de Ricardo Arjona reproducidas a un volumen que, para el vecino, resultó intolerable. Lo que podría haberse resuelto con un reclamo o un pedido de bajar el sonido terminó en una reacción desmedida.
Poco después, personal de la comisaría correspondiente se dirigió al domicilio del acusado. Allí, el hombre admitió ante los uniformados haber causado los daños y explicó que actuó impulsado por la bronca que le generó el nivel de la música. Su testimonio quedó asentado junto con las declaraciones de la mujer y el registro del perjuicio material.
Ambas partes fueron convocadas a formalizar la denuncia en sede policial, donde se inició el trámite administrativo y judicial para determinar responsabilidades. El episodio, que rápidamente se volvió comentario obligado en medios locales, reavivó el debate sobre la convivencia en los barrios y los límites de la tolerancia cotidiana.

