Alain Prost vs Ayrton Senna: confrontación de estilos de una rivalidad inolvidable
Alain Prost y Ayron Senna fueron dos de los pilotos más importantes de la historia de la Fórmula 1, que vivieron duelos emocionantes para todos los amantes del automovilismo.
Que Alain Prost y Ayrton Senna son dos de los pilotos más grandes de la historia, no es novedad. Daba gusto ver las carreras cuando ambos coincidían en las pistas, por los dos estilos que confrontaban (el francés, más calculador; el brasileño, más impulsivo) y la rivalidad en las pistas tuvo varios capítulos históricos, tanto cuando eran compañeros en McLaren, como cuando competían para distintas escuderías.
Entre 1988 y 1990, los años más duros entre ambos, Prost y Senna ganaron en total 36 carreras sobre 48. Cundo compartieron equipo, a igualdad de medios mecánicos, la diferencia la hacía el factor humano. Y ellos estuvieron cabeza a cabeza.
Las disputas datan desde la primera confrontación de Senna, en 1984. Fue aquella carrera de Mónaco bajo la lluvia torrencial donde el paulista venía cumpliendo una labor de antología con su humilde Toleman. Estaba segundo y se encontraba dispuesto y cerca de pasarlo a Prost, hasta que el director de la prueba, el belga Jacky Ickx, por seguridad dio por terminada la competición con 31 vueltas cumplidas de un total de 76 y el galo se llevó la victoria.
“La elección de mi compañero en 1988 estaba entre Senna y Piquet. A Ron Dennis, director de McLaren, le comenté que debía acudir a Ayrton porque era el piloto más talentoso. Así arribó Senna al equipo, ahora a la distancia me arrepiento...”, reconoció Prost.
Un encuentro muy fuerte que tuvieron en 1988 fue en Portugal, donde Senna le tiró el auto encima a Prost y lo empujó hacia el muro. El francés estaba decepcionado y arrepentido de haber colaborado en la llegada a McLaren del brasileño. Si alguien creía que la relación entre ellos mejoraría, no fue así sino todo lo contrario. Fue en la segunda batalla de 1989, en el GP de San Martino en Imola, cuando el vínculo se quebró.
Habían convenido que si uno de los dos estaba liderando la prueba en la curva Tosa, el que lo precedía lo respetaría. Alain superó a su coequiper, no obstante Senna trató de pasarlo en la curva y esto enojó al galo. Finalizó el clima de calma...
Suzuka, capítulo IEn Suzuka 1989, Ayrton debía ganar para forzar una definición en Australia. Fue dominado por el francés, y en el giro 46 no había diferencias. Hasta llegar a la chicana se tiró por adentro para aventajar al francés, que sabiendo que si ambos abandonaban él era el vencedor, se cerró por la derecha y generó el choque. ¡Resultó impactante! Prost no pudo seguir, Senna pasó por boxes y ganó la carrera, pero fue descalificado y el francés ganó su tercer título.
Suzuka: la venganza
Fastidioso, Prost se fue a Ferrari en 1990. En la carrera de Susuka, Senna tomó su revancha y ocasionó otro toque. Resultado: ambos afuera y segundo título para el sudamericano. “Senna lo hizo a propósito, me sacó de la pista. Significó una actitud antideportiva y muy desagradable. La poca amistad que teníamos se terminó”. Ese día, si Prost terminaba detrás de Senna, el brasileño era campeón. Largaron y todo terminó muy rápido. Prost estaba por doblar para tomar una curva y Senna le tiró un autazo que sacó a ambos de la pista y así fue campeón, pero sin dudas consumó la venganza.
El mundo del automovilismo se paralizó con esas definiciones, pero posteriormente “bajaron un cambio” y dejaron en claro lo que se respetaban. En 1993, el brasileño tuvo un gesto elogiable de levantarle el brazo izquierdo tras ganar en Australia, donde por última vez compartirían un podio.
Cinco meses más tarde, se produjo el trágico accidente que perdió la vida a Ayrton Senna. En su despedida uno de los que cargó su ataúd fue Prost: “Hubo algo que nunca cambió, incluso cuando nuestra relación se encontraba en su peor momento, y eso fue el gran respeto que cada uno sentía por el otro como piloto”, afirmó el francés, quien también señaló que “Ayrton fue el mejor conductor contra quien competí, por un enorme margen. Cuando él murió, una parte de mí murió también. Ayrton era el mejor, y por mucho”, destacó.




