GRANDES PILOTOS DE LA FÓRMULA 1

El día que Nigel Mansell las hizo todas: empujó el Lotus, llegó sexto y se desmayó

En el GP de Dallas en Estados Unidos en 1984, el legendario Nigel Mansell fue el protagonista de una situación memorable. 

El británico Nigel Mansell no solo se detacó por ser uno de los grandes pilotos de la Fórmula 1 entre la década del 80 y mediados de los 90, siendo campeón en1992, sino también por haber protagonizado una situación insólita en la máxima categoría del automovilismo mundial.

 

En 1984 se corrió el GP de Dallas, en Estados Unidos, y no fue una carrera más, por lo precario del circuito (muchos pilotos no querían correr) y el calor desesperante. Un dato no menor es que Goodyear, Pirelli y Michelin, los proveedores de neumático, no entregaron los compuestos para clasificación porque sabían que no durarían ni media vuelta… Pese a la oposición de los pilotos (Niki Lauda y Alain Prost, entre otros), “el circo debía continuar” y en las tribunas había unos 100.000 espectadores.

La temperatura superaba los 40 grados y en la pista estaba cerca de los 70… Una locura. Se decidió que la competencia comenzara a las 11 de la mañana, para evitar “un poco” el calor.

Largaron 25 coches, 8 terminaron la carrera y 2 cumplieron todo el recorrido. Nada que se le parezca a la Fórmula 1. Y Mansell fue protagonista: su coche estaba dañado por un choque y cerca de recibir la bandera a cuadros, otra vez impactó el auto contra un muro de contención. Se bajó y comenzó a empujar el Lotus, cumplió el objetivo y se desmayó terminando sexto. La imagen de Mansell tirado, al lado del auto, es el reflejo del desastre de esa carrera que ganó Keke Rosberg.

“Ayrton, subí que te llevo”

GP de Silverstone, 1991. Nigel Mansell gana esa competencia, en la cual mantuvo un gran duelo con Ayrton Senna, que culminó cuarto, y en el podio estuvieron Gerhard Berger y Alain Prost. Sin embargo, la gran imagen se dio una vez terminada la carrera, con el brasileño subido al Williams de Mansell.

 

Senna se había quedado sin combustible en su vehículo y se bajó del mismo, momento en el cual Mansell, que daba el “giro de honor” saludando al público, le dijo a Ayrton que se subiera para acercarlo hasta el lugar de los boxes.

Y para demostrar la buena onda, en más de una ocasión se vio a Senna dándole palmadas en el casco a Mansell, agradeciéndole el gesto.

Esta nota habla de: