Burzaco atravesó su segundo y último día frente a la Fiscalía de Nueva York.

Alejandro Burzaco, declaró este miércoles, en su segundo día frente a la Fiscalía de Nueva York, que su empresa, la brasileña Globo y la mexicana Televisa acordaron "repartir la carga" para pagarle a Julio Humberto Grondona, el extinto presidente de la AFA, una coima de 15 millones de dólares para obtener los derechos televisivos de los mundiales 2026 y 2030, que aún no tienen sedes designadas, informaron medios estadounidenses. 

Burzaco había declarado ayer en un juzgado de Nueva York que pagó coimas por cuatro millones de dólares a Jorge Delhon, un abogado que trabajó en la jefatura de Gabinete en 2012, y a Paladino para conseguir derechos de televisación.

Delhon se suicidó anoche arrojándose a las vías del tren en la ciudad bonaerense de Lanús, poco después de que se conociera la confesión de Burzaco ante el tribunal que enjuicia a acusados por el Fifagate.

El inicio de la audiencia de este miércoles se había demorado porque Burzaco se quebró en el estrado de testigos. El ex CEO de Torneos ingresó en la sala del tribunal con el rostro desencajado y empezó a llorar; luego fue retirado del estrado y la audiencia volvió a reanudarse más tarde.

"Hicimos un acuerdo para repartir la carga para pagar 15 millones de dólares en sobornos", dijo Burzaco, al responder por segundo día consecutivo a las preguntas del fiscal Samuel Nitze; el pago se realizó a través del banco suizo Julius Baer, agregó el ex CEO de Torneos.

Burzaco agregó que, cuando Grondona murió, su sucesor al frente de la AFA, Luis Segura, le preguntó: "¿Cuánto me toca a mí?", en referencia a las coimas, siempre según Bensinger, presente en la sala del tribunal.   

Por su parte, la diputada nacional electa por Cambiemos Graciela Ocaña, sostuvo que la declaración de Burzaco, en el marco del denominado Fifagate, demostró que "el dinero que el Estado pagaba por derechos de televisación, servía para generar un mecanismo de corrupción y pago de sobornos", armado en nuestro país.

En declaraciones a diferentes radios, Ocaña recordó que ella inició sus denuncias contra Fútbol para Todos en 2014 y consideró que en este punto de la investigación (en los tribunales de Nueva York se investiga el escándalo por pago de sobornos del Fifagate) ha demostrado que en nuestro país "el dinero que el Estado pagaba por derechos de televisación servía para generar un mecanismo de corrupción y pago de sobornos".

Ocaña reclamó "que se profundice esta investigación respecto del dinero que salió del Estado para pagar sobornos no solamente a estos funcionarios argentinos, sino a otros dirigentes deportivos de otras federaciones de América Latina".

Y aseguró que reiterará en la Justicia su pedido de embargo de los bienes de la familia Grondona y que se investigue una cuenta en el exterior por casi 90 millones de dólares, además de un seguimiento especial de la ruta del dinero que desembolsó el kirchnerismo durante la Copa América 2011, celebrada en nuestro país.