Por Alfredo Luis Di Salvo.

Por personalidad, temperamento y el estricto cumplimiento del reglamento tanto en equipos chicos como grandes, Javier Castrilli fue uno de los árbitros de mayor relevancia en el fútbol argentino.

Dos hechos fueron trascendentes para lograr enorme popularidad, uno cuando expulsó a cuatro jugadores de River y al técnico Daniel Passarella en el duelo frente a Newell’s, en el estadio Monumental, en 1992.

Finalmente el equipo Millonario perdió 5 a 0. El otro episodio fue en el estadio José Amalfitani, en un encuentro que Vélez recibía a Boca y Castrilli expulsó a Diego Maradona, en el Clausura 1996, Boca cayó derrotado por 5 a 1.

Participó en la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 de 1995 en Qatar, la Copa América también de 1995 en Uruguay, la Copa Confederación de 1997 en Riad y la Copa Mundial de Fútbol de 1998, en Francia.

En una entrevista con Crónica, Castrilli expresó respondió fiel a su estilo.

¿Cuál es su opinión sobre el VAR que se aplicará en la próxima Copa del Mundo?

El VAR (Video Assistant Referee) será la tecnología que protagonizará el Mundial, veo que no se le está dando la importancia que tiene. No solamente al VAR sino también a las modificaciones reglamentarias que son muy extrañas y que podrán alterar el normal desarrollo del juego.

Mi convicción es que el VAR por sus experiencias realizadas por la FIFA no ha arrojado resultados favorables sino todo lo contrario, dejó mucho más dudas que certezas. Creo que trasladar el mismo protocolo de procedimientos a la Copa del Mundo, es una jugada muy arriesgada por parte del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Considero que el error garrafal consiste en que se le vuelve a dar al árbitro del partido la posibilidad de tener la decisión final. Para ser más claro, el mecanismo de comunicación y de toma de decisiones es el mismo que tiene el árbitro con sus asistentes.

Por tal motivo, estimo que lo correcto es que el VAR debiera tener jerárquicamente un nivel superior y ser el responsable de definir la situación. En consecuencia el árbitro del VAR le tendría que ordenar sancionar lo que a través de las imágenes se pudo percibir. Otro reglamento que la gente desconoce, es que el árbitro del encuentro tiene la obligación de amonestar al jugador que solicita el VAR, es una represión injusta hacia el jugador que tendría que tener ese derecho. De esta forma, este protocolo de procedimientos no sirve para nada.

¿Cuáles árbitros considera que son los mejores?
En este momento el mejor árbitro es el holandés Björn Kuipers, seguido por Félix Brych de Alemania, y el turco Cüneyt Çakir, para mí son los tres mejores del mundo. Después en Sudamérica tenemos al colombiano Wilmar Roldan, y al uruguayo Andrés Cunha.

El holandés tiene las mejores posibilidades de dirigir los partidos de mayor importancia porque Holanda no clasificó para la Copa de Rusia.

Le pedimos una anécdota Mundial.
Recuerdo un gesto que tuvo Passarella conmigo. Después del episodio del ’92 no nos hablamos más. Pasaron los años, Passarella técnico de la selección nacional y yo árbitro argentino del Mundial del ’98. Le pasé todos los datos del arbitraje que eran de importancia.

Cuando Argentina elimina por penales a Inglaterra, y clasifica para cuartos, tanto Claudio Rossi como yo quedamos afuera de poder dirigir. Esa noche lo llamé a Pasarella para felicitarlo. Yo estaba muy enojado con el trato dispensado por la AFA, porque en los 40 días que había estado nunca nadie me había llamado. Un actitud vergonzosa de Jorge Romo presidente del Colegio, y de Juan Carlos Loustau director de la Escuela de Árbitros. Gracias a la invitación de Daniel Passarella me quedé a ver la final con todos ellos. Un gesto que no olvidaré jamás…